viernes, 30 de diciembre de 2011
Cuenta atrás
Ya está, hemos entrado en los últimos momentos de este 2011. Son las horas, los minutos de la basura, que sirven de bien poco porque ya no queda tiempo para cumplir los buenos propósitos que nos prometimos al iniciar el año. Comienza la cuenta atrás, sólo nos quedan unos instantes para hacer balance de todo lo que hemos conseguido y todo lo que nos ha quedado pendiente. Es curioso, pero cada año es igual, cuando estamos finiquitando el año sólo se nos ocurre pensar en los planes del siguiente para olvidar los que no hemos sido capaces de llevar a la práctica. Pero como de ilusión también se vive, entonces podemos seguir soñando con que el año próximo veremos cumplidos nuestros sueños, haremos realidad nuestros deseos y seremos un poco más felices...
Feliz 2012
domingo, 25 de diciembre de 2011
Sin espíritu
Ha debido escaparse por la ventana, o por descuido de alguien que dejó la puerta abierta, lo cierto es que este año mi espíritu navideño me ha abandonado, no ha quedado ni su sombra. Los villancicos se han convertido en unas melodías tan empalagosas como el turrón y la ilusión reflejada en los ojos de un niño ha pasado a ser una mirada de recelo y decepción si sus expectativas de regalos no se ven cumplidas. Las familias se reúnen por imposión más que por ganas y cada uno intenta guardar las formas hasta que llega la hora de marcharse. Las felicitaciones están llenas de mensajes tan vacíos que se pierden antes de llegar al destinatario, cuando no se reducen a un minimalismo tan formal como una notificación del ayuntamiento. Esta no es la entrada que me hubiera gustado escribir pero es lo único que me pide el cuerpo, por eso felicito a aquellos que mantienen vivo el espíritu de la Navidad y que año a año lo van renovando, en cuanto a mi sólo espero que aunque este año me haya dejado haré todo lo posible por recuperarlo.
jueves, 22 de diciembre de 2011
Día de tópicos
Hoy es 22 de diciembre, quizá en otros lugares del planeta se trate sólo de una fecha cercana a la Navidad pero en España este día está institucionalizado como el de la Lotería. En cada rincón del país se escucha de fondo a los niños cantando números y euros hasta que empizan a salir los premios, todo el mundo se vuelve loco y los medios de comunicación van en busca de los afortunados para mostrar las imágenes de esas personas que pierden su anonimato durante cinco minutos, botella de sidra en mano brindando con vasos de plástico por su buena suerte. Pero lo mejor de estos individuos son las frases típicas sobre en qué emplearán el dinero del premio y que suelen ser del tipo "tapar agujeros", "ayudar a mis hijos, que lo están pasando muy mal" o "dar la vuelta al mundo", pero por favor seamos más originales. Y lo mismo les ocurre a los reporteros que cubren estas noticias año tras año: que si "ha sido un premio muy repartido", que "si ha caído en un barrio humilde", etc. Así podríamos rebautizar este día como el de los tópicos e invito a cualquiera que juegue a la lotería de Navidad a que el día antes ensaye en su casa las declaraciones que hará al día siguiente si la caprichosa fortuna decide elegirle entre los premiados.
domingo, 4 de diciembre de 2011
Cogerle la postura
Cuántas veces me ha pasado que a pesar de estar muy cansada y de tener mucho sueño me acuesto pero no consigo dormirme, soy incapaz de encontrar la posición adecuada. Boca arriba, boca abajo, de un lado o del otro doy vueltas y más vueltas pero no logro acomodar mi cuerpo a la cama, me molesta cualquier pliegue de la sábana, o el peso del edredón. Al final, creo que, por puro aburrimiento caígo rendida y me concilio con Morfeo y me duermo. Supongo que esto mismo me ha ocurrido a lo largo de mi vida, que no he sabido coger la postura, he dado vueltas y más vueltas intentando encontrar mi lugar. Me sentía incómoda en todos los lados, siempre insatisfecha, decepcionada, resentida con el mundo por no alcanzar el sitio que merecía. Ha tenido que pasar el tiempo para darme cuenta de que lo que buscaba era una quimera, la cuadratura del círculo: era yo lo que debía adaptarme a ese colchón que es el mundo, acomodar todas mis vértebras a sus muelles para así lograr conciliarme con él.
domingo, 27 de noviembre de 2011
Sol de noviembre
Cerrar los ojos y dejarme acariciar por este sol de un día de otoño primaveral, abandonarme a la suave brisa y dejar volar mi mente en busca de ese espacio seguro donde poder olvidar temores, inseguridades, frustraciones y arrepentimientos que acechan mi pensamiento y nublan mis sentidos. Desde ese lugar busco el refugio que albergue mi esperanza y el remedio que me permita esquivar la realidad. Allí consigo despejar mis dudas y tomar las decisiones demoradas sine die hasta que abro los ojos y todo se vuelve azulado a mi alrededor como si aún estuviese en una especie de limbo antes de regresar al mundo real. Retomo mi vida sopesando sus ventajas y sus inconvenientes y temiendo que esta tarde mi cabeza se resienta por haber estado expuesto a este sol engañoso de noviembre.
domingo, 20 de noviembre de 2011
Emoción
No sé muy bien por qué pero en días como hoy en los que nos convocan a ejercer nuestro derecho electoral suelo emocionarme bastante. No por razones sentimentales, ya que prácticamente no he conocido la etapa predemocrática de nuestro país, sino porque por un día me siento importante, ya que tengo la oportunidad de decidir a quien va a dirigir nuestro destino durante los próximos cuatro años. Mi voto secreto y anónimo mezclado con los de los demás rodeado de la transparencia de la urna. La incertidumbre que invade cada rincón de nuestra existencia es el momento indicado de tomar partido y elegir a quien llevará las riendas de nuestro futuro.
martes, 15 de noviembre de 2011
Esta soy yo...
Más segura y más sincera pero también más realista y con la vista puesta en el futuro. No quiero mirar hacia atrás por temor a compararme con lo que fui ayer, con las cosas que hice y de las que me arrepiento. Toda una contradicción y rodeada de manías que me facilitan la existencia, ya que sin ellas simplemente no sería la misma. Soy ese ser vulnerable que se crece en las dificultades y se deja avasallar por el mínimo imprevisto. Soy una pieza que ha sido restaurada cuando no parecía tener arreglo, cuando parecía ser un caso perdido. Quizá sea la hora de airear los trapos sucios escondidos en los armarios más remotos, quizá sea el momento de olvidar lo que hice mal. Sin embargo quiero conservar la inocencia, esa vieja compañera, o la indecisión que no me deja ni a sol ni a sombra, el miedo a lo desconocido, o la cobardía que a veces me impide enfrentarme a la verdad. Pero sobre todo soy una persona más completa, de perfil más definido gracias al modelo escogido para delinear mi carácter y pulir mis defectos.
viernes, 11 de noviembre de 2011
No vemos la salida
Por mucho que nos empeñemos en encontrarla, por muchas vueltas que le demos, por muchos esfuerzos que le dediquemos, no vemos el final de este tunel que estamos atravesando.
A pesar de intentar no caer en el desánimo, la desesperanza y el desaliento la realidad nos devuelve un panorama nada alagüeño, un futuro incierto, una caída sin fin.
Por eso no nos engañemos, ni siquiera en este día tan capicúa 11/11/11 podemos hallar una línea en el horizonte.
domingo, 23 de octubre de 2011
Tomadura de pelo
Me molesta que me tomen el pelo, y no es que sea una de esas personas tan susceptible que no aguante la más inofensiva de las bromas, sé encajarlas y sé reirme como la que más, pero lo que no tolero es que me las den con queso, como vulgarmente se dice, es decir, que se rían de mi, me tomen por idiota o se crean que no me he dado cuenta de que me la han querido jugar. No creo tampoco que sea rencorosa pero me cuesta olvidar los actos hechos con mala intención, no me gustan las dobleces ni tampoco las malas artes. No soporto la mezquindaz que algunos sacan a paseo de vez en cuando, justo cuando estoy con la guardia bajada, para que no tenga tiempo de reaccionar. Me parece hasta rastrero aprovechar el momento en que mis defensas están relajadas para que me asesten el palo, sin saber si quiera por donde ha venido. Y lo que más me duele es que estas situaciones hacen que me vuelva desconfiada y recelosa y me lleven a creer que el acto más inocente lo considere una tomadura de pelo.
miércoles, 12 de octubre de 2011
Insatisfechos
Desear lo que no se tiene es algo connatural al hombre. Siempre ansiamos lo que por justicia creemos merecernos y no está a nuestro alcance. Desde las cosas más triviales como tener el pelo rizado, si por el contrario lo tenemos liso o ser más alto, si somos bajitos, a aspectos más transcentales de nuestra vida como estar casado si eres soltero o tener hermanos si no los tienes. El caso es no estar nunca satisfecho con lo que se tiene, siempre se desea lo del otro cuando ese otro desea lo que tú tienes. Cuando el objeto de la insatisfacción es algo banal siempre se puede remediar, es decir, siempre podemos rizarnos el pelo si lo tenemos lacio o ponernos tacones para parecer más altos, sin embargo, en ocasiones nos topamos con realidades insatisfechas mucho más difíciles de paliar por mucho que nos empeñemos. Para algunos estas insatisfacciones suponen un pesado lastre con el que cargar y normalmente lleva consigo un sentimiento de frustración. Supongo que la manera de hacer frente a nuestras carencias es convirtiéndolas en nuestras aliadas, riéndonos de ellas, quitándoles todo el hierro para impedir así que nos amarguen la existencia y no nos dejen disfrutar de todo lo que sí tenemos.
jueves, 6 de octubre de 2011
Esfuerzo y resultado
Cuando estaba en el colegio oí decir muchas veces a mis profesores que ellos calificaban el esfuerzo y no el resultado, y yo les creí, por eso yo solía dejarme los codos frente a los libros y casi siempre me funcionó. Desde entonces fui una fiel seguidora de esta filosofía, sin embargo, cuando llegó la hora de poner los pies en el mundo real, caí en la cuenta de que todo ese voluntarismo jamás era valorado en su justa medida, ya que lo único que importaba eran los resultados. Únicamente tenía validez el beneficio reportado y nunca el empeño que ponía en conseguirlo. Siempre había muy poco margen para demostrar mis aptitudes y actitudes en el desempeño de las tareas asignadas y, ante el mínimo error, me encontraba descalificada de la competición. Supongo que la razón será que vivimos en un mundo con una competitividad voraz en el que cada día te la juegas, sin posibilidad de equivocarte, porque en ese caso debes tener muy claro dónde está la puerta. Por eso, ya hace tiempo que dejé atrás aquello que aprendí en su día sobre el esfuerzo y el resultado y ahora tengo muy claro que lo importante no es acreditar lo que te has esforzado en conseguir tus objetivos sino simplemente cuáles han sido éstos y cuánto tiempo te llevó lograrlos.
viernes, 23 de septiembre de 2011
Informar con cuidado
Siempre he creido en el gran papel que juegan los medios de comunicación en nuestra sociedad. A la Prensa (con mayúsculas) le llaman el Cuarto Poder, aunque yo diría que, en ocasiones, es el Primero. Los medios han sido históricamente el instrumento más eficaz para la denuncia de las injusticias, los desagravios y los pecados inconfesables de más de uno. Sin embargo, esta labor social tan loable a veces se ve empañada por la difusión de noticias dirigidas a un público inmaduro, incapaz de descifrar el mensaje que en ellas se pone de relieve y de digerir correctamente la información vertida en ellas. Es entonces cuando esa gran labor social de los medios se vuelve en contra de la propia sociedad, o más concretamente de una parte de la misma. Un ejemplo lo estamos viviendo estos días con la denuncia de las páginas web que promueven y alaban los trastornos de la alimentación, fundamentalmente la anorexia y la bulimia. Desde mi punto de vista la cobertura que están dando los medios a un problema tan grave que afecta a miles de jóvenes en nuestro país y en todo el mundo es impecable, no obstante también soy consciente del efecto contrario que puede tener en la mente aún no formada de muchas de las jóvenes que contemplan estos mensajes. Considero que con unos medios de comunicación, sobre todo la televisión, que cada vez banalizan más la información difundida en ellos y que presentan estas noticias sin la debida seriedad y el rigor necesario, provocan más mal que bien al público objetivo al que va dirigido. Por tanto, creo que al igual que en algunos libros de estilo de algunos periódicos se recomienda tratar con especial cuidado determinados temas, muchos medios de comunicación deberían tener en cuenta el tratamiento dado a las noticias relacionadas con problemas que afectan a nuestra juventud.
jueves, 15 de septiembre de 2011
Sueños a corto plazo
Hace algún tiempo me di cuenta de que no sirve de nada soñar a largo plazo. Siempre había creído que era mejor tener grandes sueños y que para hacerlos realidad debía esforzarme tanto que para cuando los veía cumplidos estaba tan exhausta que apenas los disfrutaba e inmediatamente me dedicaba a perseguir otros más difíciles y sobre todo más lejanos. Pero, como digo, ahora mis sueños son a corto plazo, en estos momentos estoy saboreando los sueños que tenía hace un mes. Me estoy recreando en el placer que me produce que se hayan cumplido tan pronto, a lo mejor es que son sueños más realistas, o lo mismo es que he bajado el listón. Bueno, yo por si acaso ya estoy coleccionando nuevos sueños para que mañana o la semana próxima a lo sumo pueda seguir disfrutando de su consecución. Ah, pero no me olvido tampoco de la advertencia de aquel sabio que decía "cuidado con los sueños...porque se pueden hacer realidad".
martes, 30 de agosto de 2011
Cartas
Ahora escribo mucho, no en este blog, sino cartas. Cartas dirigidas a personas que no conozco, a gente a la que soy incapaz de poner cara y que tampoco sé cual será la suya al leer mis palabras. Igual se ríen de ellas, o les resulten aburridas, puede que las lean de manera mecánica sin importarles el contenido o tal vez sean muy críticos y las analicen intentado leer entre líneas. Lo importante es que sean leídas, por quién, no me interesa, con tal de que haya alguien que las responda.
lunes, 29 de agosto de 2011
Venderse
Cuántas veces hemos oído por ahí decir que tal persona sabe "venderse muy bien", es decir, que habla muy bien de sí misma, de lo bien que hace su trabajo y de lo buena que es en tal o tal cosa. Son personas que, por decirlo vulgarmente, "no tienen abuela", no necesitan que nadie más les alabe, porque ellas mismas saben hacerlo y por cierto, muy bien. Dicen a cada uno lo que les gusta oir y lo dicen para regalarse los oídos a sí mismos, saben estar en el momento y el lugar adecuado para que se les vea y se les oiga, imposible pasar desapercibidos. Son de los que siempre arriman el ascua a su sardina porque en el fondo buscan su propio beneficio, sin importarles lo que piensen los demás y saben sacarle partido a cualquier oportunidad que se les presente. En resumen, son gente muy pragmática y sobre todo muy segura de sí misma, cualidades que creo están bastante sobrevaloradas en los tiempos que corren. Yo, que soy muy de tirar piedras contra mi propio tejado, carezco de este talento ya que cuando nací se olvidaron incluir el cartel de SE VENDE.
miércoles, 17 de agosto de 2011
Como en casa...
Viajar es un placer, por lo menos para mi. Conocer lugares remotos, paraísos perdidos, paisajes desconocidos. Si, es un placer poder disfrutar de culturas distintas a la nuestra porque te permite establecer comparaciones, enriquecer tus sentidos. Todo esto está muy bien y yo, confieso que me divierto como un niño viajando y descubriendo sitios insólitos o llenos de exotismo pero también soy muy consciente de su lado negativo. Por ejemplo si el medio de transporte elegido para llegar al destino es el avión, a ver quien es el que no se ha quejado de que la comida que sirven sabe a plástico y que además únicamente entretiene pero que no alimenta ni mucho menos sacia. Otra muestra de que no todo es perfecto cuando uno viaja son los hoteles y sus toallas, me gustaría saber por qué la mayoría de las veces éstas son tan pequeñas y por qué no cumplen con su misión, es decir, secar. Capítulo aparte merecerían las duchas o más bien su funcionamiento. Confieso que he estado en muchos hoteles en toda mi vida y no he conocido dos grifos de ducha iguales en ninguno de ellos. Algo parecido ocurre con las camas y sus almohadas, o muy altas o muy bajas que hacen que uno se lleve de recuerdo, además de los jabones de cortesía, una contractura en el cuello.Y como éstos podríamos poner miles de ejemplos para describir que no todo es idílico cuando uno se marcha de viaje y que por muy maravilloso que sea el lugar elegido siempre tendrá que bregar con los inconvenientes que lleva consigo dejar atrás su hogar. Por eso yo, cada vez que vuelvo de un viaje me pregunto si soy más feliz cuando me marcho o cuando regreso, cuando como mi comida, me ducho en mi bañera y duermo sobre mi cama es entonces cuando me digo que "como en casa...en ninguna parte".
martes, 2 de agosto de 2011
Deshaciendo entuertos
Lo confieso, soy bastante cobarde. Bueno, más bien no soy de las que dan la cara cuando hay que darla. Esto viene de antaño, de pequeña cuando hacía alguna travesura me escondía en el momento en que algún adulto descubría mi fechoría. Lo malo es que de mayorcita sigo repitiendo este mismo patrón y cuando cometo alguna falta, meto la cabeza bajo tierra y espero temerosa a que alguien se dé cuenta de ello. Lo sé, la valentía no está entre mis virtudes, menos mal que siempre tengo a mi lado a un hidalgo caballero que vela por mi y deshace mis entuertos cuando estos ocurren...
viernes, 29 de julio de 2011
Despechados
Siempre he creido que los hombres son nobles por naturaleza, la sencillez e incluso la ingenuidad son los rasgos que mejor definen su carácter y también lo que más admiro de ellos. Sin embargo, mi opinión sobre las mujeres no es tan favorable, creo que, por lo general, somos más complicadas y perdemos nuestra inocencia a edad más temprana que los hombres. Pero los tiempos cambian y a fuerza de criticar al sexo masculino por su insensibilidad y falta de ternura los hemos convertido en una mala versión del género femenino. Y es que ahora algunos hombres aparecen en los medios llorando como macarenas en concursos y realities o hablando con despecho de sus desengaños amorosos, normalmente por culpa de otros hombres. Sinceramente a mi, este intercambio de roles no me gusta nada, por eso desde aquí pido que nos devuelvan a las mujeres nuestro papel de "malas" y que ellos sigan siendo todo lo ingenuos e insensibles que quieran con tal de que no se conviertan contra toda natura en unos despechados.
viernes, 22 de julio de 2011
Quiero ser Suiza
Hay momentos en los que el cuerpo te pide permanecer neutral ante situaciones que pasan por delante de ti, desearías gritar a los siete vientos tus opiniones, tus pensamientos, pero se te enciende la luz de la prudencia y decides tragarte tus palabras y no mostrar tu postura ante una determinada circunstancia. Es en esos momentos en los que quiero ser Suiza, sí, ese pequeño país alpino que históricamente siempre ha proclamado su neutralidad cuando se trataba de intervenir en los diferentes conflictos internacionales. Pues bien, yo quiero ser como ella, porque a veces es mejor no decantarse ni por una parte ni por otra ya que corres el riesgo de recibir palos por un lado y por otro, esto lo sé por experiencia. Así que lo mejor es poner cara de poker y adoptar un semblante neutro esperando que el temporal escampe y que las cabezas se enfríen, para de este modo razonar con argumentos cargados de sensatez y templanza.
miércoles, 13 de julio de 2011
lunes, 4 de julio de 2011
Dueña del tiempo
Durante mucho tiempo fui esclava de mi tiempo, sometida a su implacable tiranía, a merced de sus caprichosas exigencias. Bajo el yugo de su despótica voluntad, me dejaba llevar por los minutos que se le escapaban a mi reloj, sin posibilidad de rebelión. Dejaba que fuera el tiempo el que guiara mi destino a través de agendas, post it recordatorios, pizarras en la nevera, avisos en el móvil. No era capaz de dar un paso sin echar un vistazo a estos elementos controladores de cada uno de mis movimientos. Todo debía estar perfectamente cuadrado en ese calendario vital que imponía su frenético ritmo sin dejar espacio al azar. Toda mi actividad cronometrada al segundo para no dejar ni un hueco suelto a la improvisación. Así, cualquier contratiempo era una tragedia, cualquier imprevisto, una conjura de los dioses, cualquier contingencia, una debacle sin posibilidad de enmienda. Pero un buen día y, por los avatares de la vida esta esclavitud se truncó y con ella todas sus cadenas, de buenas a primeras me convertí en dueña y señora de mi tiempo, liberada de mi condena, en mis manos estaba el manejo de las horas que desfilaban ante mí para mostrarme su belleza e indicarme su idóneo aprovechamiento. No obstante y, para escapar del movimiento pendular que podría sufrir una existencia gobernada por el caos, decidí seguir un orden en el que tengan cabida utilidad y disfrute del tiempo a partes iguales, pero eso sí, siempre que yo sea sea su adminstradora.
miércoles, 29 de junio de 2011
Tacones
No podía dormir. El calor acumulado por el día penetraba por las paredes de su casa y le impedía respirar, por lo que tuvo que levantarse en busca de una ventana que le suministrase aliento para conciliar el sueño. Eligió la del salón y, allí, acurrucada en el sofá pudo al fin obtener el descanso del guerrero que ha librado una dura batalla. A la mañana siguiente abrió los ojos y con gran esfuerzo consiguió deshacer el ovillo en que se había convertido su cuerpo. Desorientada y dolorida intentó como pudo entrar de puntillas en el mundo de los despiertos. Sólo consiguió espabilarse con su primera dosis de cafeína, el único remedio casero que le permitía despejar su cabeza para poder planear la jornada que le esperaba. El panorama no era muy alentador, después de sus andanzas nocturnas, sin embargo, cuando se encontró delante de su armario para escoger la ropa que disimulase su mal humor, se decidió por un conjunto que hacía tiempo no llevaba, se miró al espejo y tuvo que reconocer que no le sentaba nada mal. Después llegó la elección del calzado, nada de bailarinas o de sandalias bajas, la ocasión merecía algo mejor, como por ejemplo unos zapatos de tacón. Y así fue como se obró el milagro, en cuanto se los puso su ánimo se elevó diez centrímetros. Salió de casa pisando fuerte subida a sus tacones y desde allí pudo observar que su mundo no estaba tan mal.
martes, 21 de junio de 2011
Nunca es suficiente
Hace algún tiempo me vi obligada a asistir a unas charlas sobre medioambiente que estaban incluidas en un curso de marketing, que todavía me estoy preguntando que tenía que ver una cosa con la otra. Pues bien, en dicha conferencia se trataron temas tan dispares como la longitud de la estratosfera o cuál de todas las fuentes de energía era la menos contaminante, por cierto, descubrí que hasta las llamadas energías renovables también contaminan. En este marco incomparable de cívica concienciación y de palabrería políticamente correcta (la conferenciante se dirigía a su auditorio con un nosotros y nosotras) inevitablemente surgió el tema del reciclaje. Envueltos por este ambiente de corrección política casi todos los asistentes se declararon a favor de separar la basura, y así surgió un jugoso debate sobre en qué contenedor debían ir los diferentes tipos de residuos. Todos sabemos que existe uno para los envases de plástico, otro para los residuos orgánicos, otro para el vidrio, otro para el papel...pero cómo hacemos para llevar a cabo esta selección en casa. Porque en mi caso se me hace muy difícil dar cabida a tantos cubos para los diferentes tipos de basura disponiendo de una cocina de 2x2 metros, tendría que deshacerme de la lavadora y el frigorífico y aun así, veríamos. Con todo esto no digo que esté en contra de estas políticas de protección del medioambiente sino que me resulta materialmente imposible cumplirlas a rajatabla. Porque hay que ver lo contenta que me pongo cuando reúno una importante cantidad de pilas y las deposito en su debido contenedor, o cuando junto unas cuantas botellas y las voy echando una a una a ese iglú de plástico que el ayuntamiento amablemente ha colocado cerca de mi casa. Pero después de escuchar la citada charla me di cuenta de que esto no es suficiente y de que por muy buenas que sean mis intenciones siempre habrá algún ecologista recalcitrante que vendrá a recordarme que todos mis pequeños esfuerzos para salvar el planeta no bastan.
martes, 7 de junio de 2011
Fantasmas en el armario
Por casualidad el otro día vi una película en la que un famoso matemático ve truncada su carrera cuando su mente es atacada por la esquizofrenia. Después de muchos años de lucha, el protagonista consigue rehacer su vida. Lo que, sin duda, más me atrajo fue su mensaje final, cuando el afamado profesor logra mirar con ternura los fantasmas presentes tan sólo en su cabeza y que le habían atormentado a lo largo de los años. Y es que, salvando las distancias de la enfermedad mental, todos tenemos fantasmas guardados en nuestros armarios que sacamos a pasear en momentos de debilidad o bien salen ellos sin previo aviso para recordarnos que están ahí. Porque hay fantasmas que han estado tan presentes en nuestras vidas que es difícil hacerlos desaparecer, nos han dejado tal huella que no es fácil deshacernos de ellos. Lo importante es aprender a convivir con ellos, dejarles incluso que caminen a nuestro lado, pero eso sí, sin que nos molesten demasiado. Seguir con nuestras vidas a pesar de que estos espectros se nos acerquen de vez en cuando para recordarnos que un día fueron nuestros compañeros de viaje, aunque sin hacerles mucho caso, impidiéndoles ganar terreno, hasta que un día lleguemos a habituarnos a estar con ellos e incluso dedicarles una tierna sonrisa.
lunes, 6 de junio de 2011
Cómodos indignados
Al principio fue algo espontáneo surgido del frustrante clima social que nos rodea, hasta que empezaron a sobresalir algunas cabezas o más bien cabecillas que se erigieron en líderes por aclamación popular. Fueron éstos los que decidieron democráticamente utilizar un sistema asambleario para establecer consignas grandilocuentes que les permitiera conseguir la notoriedad necesaria para mantenerse en el ojo del huracán. Cuando las urnas hablaron y, sobre todo, demostraron que son éstas la única forma de democracia real, este movimiento no se dejó intimidar por los resultados y continuó con las proclamas de un idealismo utópico más propio del pasado aunque valiéndose de la tecnología del presente para difundir su mensaje. Todas las decisiones eran tomadas por consenso, votos a favor (manos arriba), votos en contra (manos cruzadas), todo era objeto de debate, pero claro, tantos días discutiendo sobre propuestas inverosímiles puede llegar a hartar al más íntegro de los manifestantes, así que esta protesta multitudinaria ha dado paso a una acampada urbana más propia de una macrofiesta con aires de festival de rock. El movimiento que en su día se organizó para cambiar el mundo se encuentra estancado, sus seguidores se han acomodado en su indignación y ahora lo único que les queda es buscar la manera más honrosa de levantar su campamento.
jueves, 2 de junio de 2011
Romería de libros
Sí, los libros se han marchado de romería y nada menos que al Retiro. Año tras año los dueños de las librerías los desempolvan de sus estanterías y los sacan a pasear a la Feria del Libro de Madrid donde son expuestos ante la mirada de los curiosos que merodean en busca de un tesoro editorial. Las casetas se sucenden una tras otra albergando miles de volúmenes, catálogos, guías, que en estos días lucen sus mejores galas para atraer la atención de todos aquellos que se acerquen a contemplarlos. Pero a mi lo que más me interesa no es sólo admirar la ingente cantidad de libros apilados al aire libre sino observar a esos biblófilos apasionados que se acercan a la feria a la caza de rarezas impresas, o a aquéllos que hacen cola para que un autor les firme su ejemplar, o los que simplemente desean intercambiar unas palabras con su escritor preferido. Porque son los lectores, entre los que me incluyo, los verdaderos protagonistas de esta feria, ya que sin ellos los libros no serían más que unos objetos expuestos al sol de la ignorancia de unos pasivos espectadores.
miércoles, 25 de mayo de 2011
Con los pies en el suelo
Soy una soñadora nata, de las que sueña no sólo de noche al dormirse, sino de día y con los ojos abiertos. Me gusta soñar lo que no soy e inventarme una vida paralela a la mía para evadirme en momentos en los que la real se hace insoportable. Esta huida supone una válvula para dejar escapar los agobios de una jornada para el olvido. Sin embargo, soy consciente de la gruesa línea que separa el sueño de la realidad y por ese motivo no suelo perder el contacto con el mundo que me rodea. No dejo que los sueños nublen mi razón y me hagan desconectar tanto como para no ver lo que ocurre a mi alrededor. Probablemente el motivo de esto es que soy una persona práctica que a pesar de dejar volar la imaginación de vez en cuando no olvida nunca el mundo real en el que vive, dentro de un sistema que no es perfecto, pero del que tampoco me siento responsable porque ya estaba ahí cuando llegué. En fin, soy alguien con los pies en el suelo que sólo necesita tener humildes sueños para poder soportar la cruda realidad.
miércoles, 18 de mayo de 2011
Jekyll o Hyde
Suele suceder cada cierto tiempo, no sé si será por efecto de la luna, los astros o las estrellas pero el caso es que cuando ocurre me siento como el Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Paso de ser la persona más encantadora a una especie de monstruo que estalla ante la menor contrariedad y todo ello en un escaso lapso de tiempo. De la risa al llanto en un abrir y cerrar de ojos. De la euforia al más profundo pesimismo sin apenas ser consciente de ello. Además y para más inri, cuánto más me esfuerzo en reprimir emociones tan antagónicas, más vano es su resultado. Yo, que persigo infatigable el término medio, que soy fiel seguidora de la expresión "en el medio está la virtud", pues nada, que en esos momentos no puedo evitar decantarme por los extremos. Afortunadamente esto es pasajero, así que de ahora en adelante intentaré prever de antemano estos repentinos cambios de humor y avisar a todos aquellos que estén a mi alrededor de que bajo la apariencia de una adorable Jekyll se esconde una temible Hyde.
jueves, 12 de mayo de 2011
Temblando
Tiemblo cuando escucho una voz más alta que otra.
Tiemblo cuando suena el teléfono de forma inesperada.
Tiemblo cuando tengo un sueño y no consigo descifrar su significado.
Tiemblo cuando ocurre algo que no tiene explicación.
Por eso me sorprende la serenidad de la que hago acopio cuando la tierra tiembla bajo mis pies y yo ni siquiera me he tambaleado...
Tiemblo cuando suena el teléfono de forma inesperada.
Tiemblo cuando tengo un sueño y no consigo descifrar su significado.
Tiemblo cuando ocurre algo que no tiene explicación.
Por eso me sorprende la serenidad de la que hago acopio cuando la tierra tiembla bajo mis pies y yo ni siquiera me he tambaleado...
viernes, 6 de mayo de 2011
Susto o muerte
Ahora que vemos el verano en un horizonte no tan lejano aumenta el número de personas que caen en la cuenta de los estragos que ha hecho en su cuerpo el largo invierno y con esa percepción mental es frecuente ver los gimnasios atestados de gente dispuesta a dejarse la piel en todos y cada uno de los aparatos de tortura que encuentran a su paso. Los ves correr sin destino conocido en una cinta o pedalear sin descanso en un bicicleta que no avanza ni un palmo y yo ante este panorama me pregunto quién habrá sido el inventor de tales instrumentos de castigo. Pues seguro que alguien que no testó debidamente la estupidez de su idea ni tampoco comprobó el agotador aburrimiento que produce a quienes lo prueban. De ahí la alta tasa de abandono una vez se constata el cansancio que proporciona este inútil esfuerzo físico. Son pocos los que una vez consiguen recuperarse de las insoportables agujetas en lugares insospechados del cuerpo se deciden a repetir esta desagradable experiencia, prefieren soportar el susto de verse frente al espejo en bañador a la muerte segura y por extenuación a manos de una de esas máquinas diabólicas del gimnasio.
domingo, 1 de mayo de 2011
Quien bien te quiere...
...te hará llorar. Porque se trata de un amor incondicional, ciego, sordo y mudo. Un amor sin medida, tan grande que llega a doler. Un amor que a veces, sin quererlo, te aprisiona tanto que te impide respirar. Un amor inevitable, que no se rinde ante las decepciones, que sigue luchando inquebrantable hasta no poder más. Un amor que justifica lo injustificable con tal de seguir amando. Un amor concebido para no tener fecha de caducidad, que permanece imperturbable con el paso del tiempo. Un amor que se alimenta de alegrías ajenas y por el que daría la vida con tal de no verte sufrir.
Este es, en fin, el amor de una madre, mi madre.
Felicidades mamá.
miércoles, 27 de abril de 2011
Sin motivo aparente
A veces, las cosas más sencillas, más insignificantes pueden llegar a alegrarte el día, pueden ayudarte a empezarlo con mejor humor. Y este ha sido uno de esos, a pesar de que al principio la cosa no pintaba nada bien y yo ya estaba poniéndome en lo peor. Pero, lo que son las cosas, que al final he salido airosa de mi propio atolladero y hasta me siento orgullosa de haber cumplido mi objetivo. Y es que no hay nada mejor que afrontar los retos tal y como van surgiendo sin quejas, lamentaciones o lloriqueos inútiles, sino agarrándolos por dónde más duele para pasar el trago lo más rápidamente posible. Así que si hoy alguien me preguntase ¿qué tal? no tendría más remedio que contarle que muy bien, y lo mejor de todo es que no se trataría de una frase hecha, sino que sería la pura verdad, que hoy había sido un buen día pero sin motivo aparente.
martes, 26 de abril de 2011
Fiesta aguada
Entre chaparrón y chaparrón pasó una semana que fue santa para algunos y para otros sólo una más en el calendario. Unos lloraban porque no podían sacar a paseo sus imágenes, otros porque no podían pasear sin más por la playa, la montaña o el campo. En fin, que a casi todos se les aguó la fiesta, ni un sólo rincón de nuestra piel de toro quedó exenta de las inclemencias meteorológicas, no obstante eso no impdió que cada uno dejara atrás su penitente rutina y se marcharse a disfrutar de un mini descanso, eso sí, pasado por agua. Nadie quería perderse las procesiones de su pueblo aún a riesgo de tragarse las de la carretera, porque lo que une a todos, creyentes o no, es la devoción por el descanso y la huida de las obligaciones.
lunes, 18 de abril de 2011
Desenchufados
Vivimos enchufados a miles de aparatos que, según dicen, nos hacen la vida más fácil. Y no digo que les falte razón, pero todo este avance tecnológico tiene su contrapartida que es vivir bajo el yugo de señales de batería baja. Y es que cuando menos te los esperas te das cuenta de que te estás quedando sin batería en el móvil, en tu mp3 o ahora (en mi caso) en mi ebook. Y esto, claro está, te genera una ansiedad añadida ante el peligro de dejar a medias una conversación telefónica, o una canción o una frase impresa en tu libro electrónico. Bienvenidos a la era tecnológica o más bien yo diría a la era del enchufe, porque ahora todo lo tenemos al alcance de la mano, o del dedo (ahora todo es táctil) pero a qué precio, pues al de lo que cuesta el kilowatio/hora, porque como no dispongas de electricidad te perderás todo lo que el milagro tecnológico te brinda. Sin embargo a veces no nos vendría mal darnos un respiro, desenchufarnos por un rato y disfrutar de aquello que no precisa cables ni cargadores para pasarlo bien.
viernes, 15 de abril de 2011
Una manzana al día...o dos
Estoy de suerte. Recientemente he leído que una manzana al día mejora el nivel de metabolismo de los lípidos, reduce la producción de moléculas inflamatorias relacionadas con el riesgo cardíaco. También que los beneficios de la manzana (rica en fibra y vitamina A y C, hierro, calcio, magnesio, potasio y flovanoides) ayudan a reducir los niveles de colesterol.Y digo que soy afortunada porque suelo comer no una sino dos al día y no porque lo diga este estudio sino porque es mi fruta preferida. Para mi es todo un placer hincarle el diente a una de éstas, puede ser roja, amarilla o verde, masticar su carne y disfrutar de su dulce jugo...uhhh no me extraña que sea la fruta prohibida.
viernes, 8 de abril de 2011
Qué semana...
No me lo podía creer, han sido cinco días con sus cinco noches, llenos de momentos en los que tomas conciencia de la fragilidad de la piel que recubre a un cuerpo convertido en diana de mil agujas. Miles de sustancias vía intravenosa que atraviesan la frontera hacia el interior. Pero al fin he vuelto de ese viaje improvisado e imprevisto, que no estaba siquiera anotado en la agenda. Todo fue fruto del azar impropio de una mente organizada, el resultado de hallarse en el lugar y el momento inadecuado. Han sido días de horas largas y noches en vela...pero al final todo ha quedado en eso...en una semana díficil de explicar y nada fácil de entender, una experiencia que deja huella en la memoria y tatuajes en la piel.
miércoles, 30 de marzo de 2011
Siempre me quedará París...
Aunque sólo sea en un bote vacío de perfume, que me niego a tirar, porque fue allí donde me lo regalaron y quiero conservar cual souvenir. No es que fuera un perfume caro, ni tan siquiera el frasco era elegante, era más bien una colonia fresca, sin embargo cada vez que la destapaba su aroma me trasladaba a mi tan soñada Ciudad de la Luz. Por ello no quiero desprenderme de él, hacerlo sería como borrar de mi memoria todos los recuerdos de esos días ya lejanos que pasé en París.
martes, 29 de marzo de 2011
Un hecho Real
Una tarde de cine y una película que presenta una historia sencilla aunque basada en un hecho Real. Más allá de los premios y las buenas críticas recibidas, la película es un elogio a la valentía para hacer frente a las dificultades y superar las limitaciones de cada uno. Pero además es una lección para aquellos que se oponen a las soluciones alternativas a problemas corrientes. Se trata, en definitiva de un film carente de grandes artificios aunque destacable por su brillante interpretación.
sábado, 26 de marzo de 2011
En casa
Me gusta mi casa, la considero mi refugio, el lugar al que volver después de una larga jornada fuera de ella. Me encanta sentir su abrazo acogedor los días de mucho frío o dejarme acariciar por el sol tras la ventana. Echo de menos mi cama cuando duermo fuera más de dos días y no sé que haría sin el sofá que, con el paso de los años, ha ido adaptándose a las curvas de mi cuerpo. Qué sería de mi sin mis tazas de café todas ellas distintas según el momento del día en el que lo tomo. Mis libros guardando polvo en las estanterías, millones de dvds amontonados y mi colección de cintas de casette aunque ya no exista un aparato para reproducirlas. Todo ello configura mi mundo, los objetos que reivindican mi sentido de pertenencia y reafirman mi personalidad. Cuando estoy en ella me siento segura, arropada entre sus paredes y resguardada de lo que ocurra fuera, pero lo que más me gusta es que en ella he podido crear un hogar.
viernes, 18 de marzo de 2011
Renovarse
Renovarse o morir. Los bichos cambian la piel, los caballos tiran el pelo y nosotros (los hombres) que no somos tan radicales, empezamos por quitarnos capas. Sí, ha llegado la primavera, al menos ha salido el sol, y es hora de despojarnos de abrigos, bufandas, guantes, etc. para cubrirnos con tejidos más finos, chaquetas más delgadas (jo, parezco un anuncio de "ha llegado la primavera en El Corte Inglés"). Bueno a lo que voy, que debemos sacar del armario la ropa de "entretiempo" (qué palabra más rara) y a quién de vosotras no os ha pasado que es en este momento cuando dices "Dios, no tengo nada que ponerme". Es entonces cuando suenan todas las alarmas, se encienden los neones indicando que tu armario no alberga ni una sola prenda adecuada para este tiempo loco. Miras el reloj y son las 10 de la noche y piensas si a esas horas habrá algo abierto que remedie la tragedia. Toda tu ropa de temporadas anteriores te parece inapropiada, indigna de una fashion victim como tú. No ves salida a este embrollo pero no te queda otra que esperar hasta el día siguiente (todo un mundo) y entonces lanzarte a la aventura de renovar tu vestuario. Vaqueros, blusones, faldas, pantalones, ay, no me me decido, me gusta todo, ¿puedo llevármelo todo? Pues eso, que me renuevo aunque muera en el intento...
jueves, 17 de marzo de 2011
Ahorrando
Ahorrar es la palabra clave.
Ahorro en ideas cuando en lugar de encender la bombilla de mi ingenio, la dejo apagada y así no escribo lo primero que se me ocurra en este blog, que tan buenos momentos me ha brindado.
Ahorro en palabras cuando en lugar de hablar sin meditar lo que digo, lo pienso dos veces antes de pronunciarlas.
Ahorro en mentiras cuando en lugar de regalar los oídos al otro, me guardo mi opinión para mejor ocasión. Ahorro en verdades, cuando en lugar de sacarlas a relucir, me las callo hasta que no pueda más.
Y ante tanta austeridad mi conciencia está más tranquila y yo me siento mejor.
Ahorro en ideas cuando en lugar de encender la bombilla de mi ingenio, la dejo apagada y así no escribo lo primero que se me ocurra en este blog, que tan buenos momentos me ha brindado.
Ahorro en palabras cuando en lugar de hablar sin meditar lo que digo, lo pienso dos veces antes de pronunciarlas.
Ahorro en mentiras cuando en lugar de regalar los oídos al otro, me guardo mi opinión para mejor ocasión. Ahorro en verdades, cuando en lugar de sacarlas a relucir, me las callo hasta que no pueda más.
Y ante tanta austeridad mi conciencia está más tranquila y yo me siento mejor.
domingo, 6 de marzo de 2011
Felicidades
BEMACA cumple un año, así que felicidades. Y voy a aprovechar esta fecha para agradecer a aquellos que desde el primer día siguieron mis entradas, me animaron a continuar escribiendo y echaron de menos mis ausencias. Pero lo más importante es lo que ha supuesto para mi llevar esta especie de diario del alma, esta válvula de escape de mis sentimientos a través del que he podido dar salida a todo aquello que permanecía encerrado y hacerle frente a preocupaciones que de otra manera seguirían torturándome. Todo esto y mucho más ha significado para mi crear este escaparate de mi yo más oculto que me ha ayudado a modelar a un ser más transparente y más a gusto consigo misma.
Feliz primer aniversario y que cumplas muchos más...
sábado, 5 de marzo de 2011
Noche especial
Anoche fue especial, fue una noche de despedidas, pero sin lágrimas, si acaso algunas pero de alegría.
Fue noche de recuerdos, algunos tristes pero la mayoría agradables.
Fue una noche de pequeñas confidencias, pero de grandes complicidades.
Fue una noche de homenajeados y de anfitriones.
Fue una noche de agradecimientos pero también de agradecidos.
Fue una noche compartida en la que estaban todos (o casi todos) los que debíamos estar y los que no nos la queríamos perder.
Fue una noche de orgullo y de reconocimiento.
Fue una noche de anécdotas y de vivencias cotidianas.
En definitiva, una noche que marcó un antes y un después, un pasado y un presente, una línea de salida y una meta final, un abrir y cerrar de paréntesis vital... Y allí estaban todos: Carmen, Fran, Marián, Gabriel, Moni, Javi, Rafa...unos amigos que me han ayudado a encontrar el camino que a partir de ahora he de seguir. Pero sobre todo ahí estuvo mi fiel compañero de viaje, el que me dio aliento y apoyo para salir ilesa del infierno en el que me hallaba.
Muchas gracias a todos por vuestra ayuda, ahora me toca a mi...
viernes, 4 de marzo de 2011
jueves, 3 de marzo de 2011
Un cuento...
Érase una vez un laboratorio en el que se experimentaba con ideas originales y ocurrencias disparatadas. En él se tomaban medidas improvisadas, decisiones cortoplacistas, nada de pruebas, nada de ensayo-error, nada de testados científicos. En este laboratorio no se tenían en cuenta las consecuencias, lo importante era producir novedades en serie que llamaran la atención, que no dejaran indiferente a nadie. Se trataba de obtener resultados inmediatos, el fin justificaba los medios, todo valía con tal de parecer que allí se trabajaba, que la gente se movía, aún sin saber muy bien hacia dónde. Al principio todos se quedaron boquiabiertos ante tanta actividad, tanta dedicación. Pero poco a poco la admiración dio paso a la desconfianza, a la incredulidad ante los engendros que iban saliendo de ese laboratorio, y de ahí, al descrédito de los que trabajaban en él. Al final creció el desinterés y la apatía, la desconfianza y hasta el rencor entre aquellos que en su día habían apostado por este laboratorio y por sus miembros, fue entonces cuando todos le dieron la espalda.
Esto sólo es un cuento que me acabo de inventar, pero... ¿a que te suena?
Esto sólo es un cuento que me acabo de inventar, pero... ¿a que te suena?
viernes, 25 de febrero de 2011
Por fin es viernes
Después de cinco días largos y cinco noches cortas en las que apenas tienes tiempo de disfrutar del descanso, por fin llega el viernes, y con él, el fin de semana...Nunca un final fue tan bello ni tan deseado aunque sea el de un periodo de tiempo que se sucede tan rápido o tan lento como quieras.
Feliz finde...
jueves, 17 de febrero de 2011
Poema
cuando no tenga más frases que escribir
cuando se me olviden los recuerdos
cuando no sepa qué decir
cuando se me escape algún lamento
cuando no me quede otra que decidir
cuando se me acaben los pretextos
cuando no quede nada por sentir
ahí estarás tú con tu aliento
obligándome a ser feliz...
martes, 15 de febrero de 2011
Alguien normal
Es algo nuevo para mi, es algo que hace mucho que no sentía y es una sensación que me ha gustado. No se trata de nada especial ni extraordinario, más bien todo lo contrario, es algo de lo más vulgar, carente de glamour y de grandes artificios: se trata de la normalidad. Llevar una vida normal, tener relaciones normales, hablar de asuntos normales, y lo que es más importante ser tratada como alguien normal. Y no es que nunca me haya creido un ser fuera de lo normal, ni nada parecido, simplemente pensaba que me encontraba al margen de esa normalidad, como si ésta no tuviera nada que ver conmigo. Sin embargo, últimamente he entrando por la puerta grande de la normalidad y me ha sorprendido lo bien que me ha sentado. He sentido esta normalidad en sus diferentes manifestaciones: risa, rabia, sorpresa, dolor, etc. Me ha gustado formar parte del mundo, compartir emociones, opiniones, gustos pero también discrepar con aquello con lo que no estoy de acuerdo. Me siento orgullosa de volver a ocupar ese hueco que durante mucho tiempo había dejado vacante, de recuperar ese lugar que un día abandoné y que ahora he decidido retomar al volver a sentirme alguien normal.
sábado, 5 de febrero de 2011
Visita inesperada
Ha venido cuando menos lo esperaba. Anoche se metió en mi cama, se coló entre las sábanas y se empeñó en robarme el aliento. Sin apenas darme cuenta me sentí atrapada por sus garras dejando doloridos mis músculos y alterados mis sentidos. No fui capaz de reaccionar ante tal avalancha de síntomas desagradables, no supe hallar remedio que amortiguara el dolor, analgésico que anestesiara esas molestas sensaciones. Y así, muy quieta, arropada con mil mantas y franqueada por pañuelos y calmantes, deseé que se marchara como vino, cuando menos lo esperara.
jueves, 3 de febrero de 2011
Ese día, de ese otro año
Parece que fue ayer, pero ya ha pasado un año. Ese día, de ese otro año cambió por completo el rumbo que hasta entonces había tomado mi vida, porque ese día recibí un ultimatum: o abandonaba el camino hacia la autodestrucción, o perdería a la única razón que me mantenía viva. Difícil decisión, cuando la única realidad que compartes con los demás es el aire que respiras, cuando se te ha olvidado hasta lo que sientes. El único objetivo era seguir haciéndote daño y sólo parar para lamerte las heridas. Solamente reaccionas cuando el dolor lo provoca alguien de fuera y te somete a una dura disyuntiva: era vivir o dejarte morir. Fue entonces cuando decides coger esa mano tendida y no soltarla hasta que no estuvieras de nuevo en pie. Y una vez tomada la decisión te agarras a ella con fuerza y te das cuenta de que jamás te soltarías, que la vida es demasiado corta para malgastarla . Ahora, un año después y con la lección bien aprendida, piensas en que merece la pena seguir luchando por todo lo conseguido y por lo que aún queda por conseguir, pero sobre todo aprendes a quererte y a querer a todo lo que te rodea, en especial al que ese día, de ese otro año apostó por ti.
viernes, 28 de enero de 2011
Qué pereza
No sé si será este frío, o mi lista interminable de cosas por hacer, quizá sea que los días traen menos horas últimamente, o puede que vivir tan deprisa me haya cogido a contrapié. Como ves, no están claros los motivos, ni las causas por las que hoy mi voluntad se ha vuelto perezosa y me haya dicho: hasta aquí hemos llegado. No me atrevo a preguntarla, por temor a una respuesta que rompa mis esquemas y mande a paseo toda la firmeza e integridad que siempre la ha caracterizado. Ni a ponerla en entredicho, por miedo a que se vuelva rebelde y me dé plantón. Creo que a lo mejor está algo cansada y ha decidido darse un respiro para reponer fuerzas y así poder hacer frente a lo que le espera en el futuro. Bueno, voy a ser indulgente y por ser quién es, voy a permitirla unos días de asueto, pero con la condición de que no se duerma en los laureles ni se acostumbre a querer siempre salirse con la suya. Le doy de plazo hasta el lunes.
miércoles, 26 de enero de 2011
Mirada restrospectiva
A veces hay que detenerse un momento y mirar hacia atrás para contemplar, con una cierta perspectiva, el pasado más reciente. Es hora de extraer las conclusiones de esa mirada retrospectiva para poder definir las preferencias de cara al futuro. Es necesario ir cerrando los capítulos acabados para poder afrontar los nuevos con el coraje y la gallardía que hemos adquirido a lo largo de nuestro aprendizaje. Ir clausurando las etapas pasadas e inaugurando las del presente con el fin de prepararnos para las que estén por venir. En fin, es tiempo de examinar nuestras fortalezas para convertirlas en oportunidades y nuestras debilidades para evitar las amenazas que puedan acechar a nuestro destino.
P.D. Este post está especialmente dedicado a quienes me echan de menos cuando no escribo.
sábado, 22 de enero de 2011
Cambio de planes
Cuando piensas en lo que tienes por delante, lo que has planeado, lo que has previsto hacer, puede surgir algo inesperado que te chafa todos tus planes. Sin embargo, hoy algo me dice que debo afrontar los imprevistos tal y como vienen, que a pesar de la contrariedad, el sol ha salido por donde siempre. Para ello me he propuesto no frustrarme ante las circunstancias adversas que me han obligado a cambiar mis planes, porque nada ni nadie va impedir que no disfrute de este gélido sábado, aunque sea en casa, en el sofá y frente a la tele...porque sin duda habrá otros sábados en los que los planes se cumplan...
martes, 4 de enero de 2011
Contradicciones
Soy rebelde pero conformista,
Soy mentirosa aunque me gusta la verdad,
Soy sentimental pero impasible,
Soy discreta pero osada,
Soy insegura pero firme,
Soy tolerante pero inflexible,
Así soy yo...pura contradicción.
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