viernes, 18 de marzo de 2011
Renovarse
Renovarse o morir. Los bichos cambian la piel, los caballos tiran el pelo y nosotros (los hombres) que no somos tan radicales, empezamos por quitarnos capas. Sí, ha llegado la primavera, al menos ha salido el sol, y es hora de despojarnos de abrigos, bufandas, guantes, etc. para cubrirnos con tejidos más finos, chaquetas más delgadas (jo, parezco un anuncio de "ha llegado la primavera en El Corte Inglés"). Bueno a lo que voy, que debemos sacar del armario la ropa de "entretiempo" (qué palabra más rara) y a quién de vosotras no os ha pasado que es en este momento cuando dices "Dios, no tengo nada que ponerme". Es entonces cuando suenan todas las alarmas, se encienden los neones indicando que tu armario no alberga ni una sola prenda adecuada para este tiempo loco. Miras el reloj y son las 10 de la noche y piensas si a esas horas habrá algo abierto que remedie la tragedia. Toda tu ropa de temporadas anteriores te parece inapropiada, indigna de una fashion victim como tú. No ves salida a este embrollo pero no te queda otra que esperar hasta el día siguiente (todo un mundo) y entonces lanzarte a la aventura de renovar tu vestuario. Vaqueros, blusones, faldas, pantalones, ay, no me me decido, me gusta todo, ¿puedo llevármelo todo? Pues eso, que me renuevo aunque muera en el intento...
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