domingo, 27 de noviembre de 2011

Sol de noviembre



Cerrar los ojos y dejarme acariciar por este sol de un día de otoño primaveral, abandonarme a la suave brisa y dejar volar mi mente en busca de ese espacio seguro donde poder olvidar temores, inseguridades, frustraciones y arrepentimientos que acechan mi pensamiento y nublan mis sentidos. Desde ese lugar busco el refugio que albergue mi esperanza y el remedio que me permita esquivar la realidad. Allí consigo despejar mis dudas y tomar las decisiones demoradas sine die hasta que abro los ojos y todo se vuelve azulado a mi alrededor como si aún estuviese en una especie de limbo antes de regresar al mundo real. Retomo mi vida sopesando sus ventajas y sus inconvenientes y temiendo que esta tarde mi cabeza se resienta por haber estado expuesto a este sol engañoso de noviembre.

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