Hay días en los que cuesta levantarse, salir de casa supone un esfuerzo sobrehumano y todas las tareas que conforman la rutina diaria se convierten en una tortura. Caminas con un peso sobre los hombros que te abruma y cada paso que das te deja exhausta. En esos días consideras al mundo tu enemigo y todo lo de alrededor batallas imposibles de librar. Uno se pregunta el por qué de esa sensación y no tiene respuesta alguna, nada en general y todo en particular. Lo peor de todo es que suele coger a uno desprevenido, aparecen sentimientos sin avisar y te pillan por sorpresa, con la guardia bajada. Sin embargo, no todo está perdido, siempre puedes hacer algo que cambie el rumbo de ese día, tienes que desplegar todas tus defensas para no caer derrotada ante este tedioso día en el que no tenías ganas de abandonar tu cama para hacerle frente. Entonces te das cuenta de que has vencido a la desidia de un mal día, has tenido como aliada a la fortaleza y miras con otros ojos que mañana será otro día y que será mucho mejor que éste.
jueves, 21 de octubre de 2010
Esos días...
Hay días en los que cuesta levantarse, salir de casa supone un esfuerzo sobrehumano y todas las tareas que conforman la rutina diaria se convierten en una tortura. Caminas con un peso sobre los hombros que te abruma y cada paso que das te deja exhausta. En esos días consideras al mundo tu enemigo y todo lo de alrededor batallas imposibles de librar. Uno se pregunta el por qué de esa sensación y no tiene respuesta alguna, nada en general y todo en particular. Lo peor de todo es que suele coger a uno desprevenido, aparecen sentimientos sin avisar y te pillan por sorpresa, con la guardia bajada. Sin embargo, no todo está perdido, siempre puedes hacer algo que cambie el rumbo de ese día, tienes que desplegar todas tus defensas para no caer derrotada ante este tedioso día en el que no tenías ganas de abandonar tu cama para hacerle frente. Entonces te das cuenta de que has vencido a la desidia de un mal día, has tenido como aliada a la fortaleza y miras con otros ojos que mañana será otro día y que será mucho mejor que éste.
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