domingo, 31 de octubre de 2010

La hora del cambio



Hoy me he levantado con el pie cambiado, no sé si el izquierdo o el derecho, ha debido ser por eso del cambio horario, según dicen se duerme una hora más porque a las tres son las dos, pero mi cuerpo, que es muy sabio, me dice que ya no tiene más sueño por mucho que lo diga el reloj. Y así me he levantado soportando este mini jet-lag que año tras año inaugura la nueva estación en la que los anocheceres se adelantan. En nuestras casas se instala el recogimiento, pasamos a ser espectadores tras unas ventanas que se empañan o que lloran porque nos echan de menos ahí fuera. El frío ha llegado para quedarse una larga temporada entre nosotros y tan sólo nos da tregua algunos días en los que el sol vence su timidez entre el plomizo cielo invernal. Y así pasaremos los días de encierro obligado, al abrigo de la estufa y a la espera de otro efímero verano que apenas se ha marchado y ya echamos de menos...

viernes, 29 de octubre de 2010

Hallow...qué

En toda mi vida he celebrado el día 1 de noviembre, entre otras cosas porque no hay nada que celebrar, es el día de Todos los Santos y en España es una fecha en la que tradicionalmente se suele ir a los cementerios a ponerle flores a los difuntos, y eso, que yo sepa, no es ningún motivo de fiesta. Pero resulta que en EE.UU. esta fecha sí se celebra llenándolo todo de calabazas, disfrazándose de brujas o esqueletos y jugando a un estúpido juego llamado "trato o truco". Y nosotros los españolitos, con nuestro clásico complejo de inferioridad, pues que no queremos ser menos y ahora ves a un montón de niños de aspecto monstruoso llamando a tu casa y diciéndote la frasecita y se supone que tú tienes que darles caramelos (esto último lo sabemos porque lo hemos visto en las películas). Yo, por mi parte, no quiero entrar en este juego de tradiciones importadas, porque por mucho mundo globalizado en el que estemos no me gustan las celebraciones impuestas por los calendarios de otros países, porque si de algo puede presumir España es de sus viejas costumbres entre las que están ir al cementerio el primero de noviembre y comerse unos huesitos de santos y unos buñuelos de viento para pasar el mal trago.

domingo, 24 de octubre de 2010

Otra vez domingo





De nuevo domingo, otro fin de semana ha pasado y parece que hace un instante era sábado por la mañana, el día perfecto para hacer pereza en la cama, levantarse sin prisas. El sol entra por la ventana y me está invitando a salir a desayunar a la terraza y saborear el café que hoy sabe distinto. Paso las hojas de un libro y me distraen las de los árboles que caen al suelo. Me dejo mecer por la brisa mientras disfruto del paisaje otoñal que acompaña mis horas de descanso. Qué más puedo pedir...quizá que ese momento se haga eterno y que no llegue el fatídico día, víspera de lo indeseado: que sea otra vez domingo.


viernes, 22 de octubre de 2010

Frases del día

- Debes hacer las cosas por ti mismo, no hacerlas por los demás.
- No hagas las cosas esperando una reacción de los demás, hazlas porque tú quieres hacerlas.

jueves, 21 de octubre de 2010

Esos días...


Hay días en los que cuesta levantarse, salir de casa supone un esfuerzo sobrehumano y todas las tareas que conforman la rutina diaria se convierten en una tortura. Caminas con un peso sobre los hombros que te abruma y cada paso que das te deja exhausta. En esos días consideras al mundo tu enemigo y todo lo de alrededor batallas imposibles de librar. Uno se pregunta el por qué de esa sensación y no tiene respuesta alguna, nada en general y todo en particular. Lo peor de todo es que suele coger a uno desprevenido, aparecen sentimientos sin avisar y te pillan por sorpresa, con la guardia bajada. Sin embargo, no todo está perdido, siempre puedes hacer algo que cambie el rumbo de ese día, tienes que desplegar todas tus defensas para no caer derrotada ante este tedioso día en el que no tenías ganas de abandonar tu cama para hacerle frente. Entonces te das cuenta de que has vencido a la desidia de un mal día, has tenido como aliada a la fortaleza y miras con otros ojos que mañana será otro día y que será mucho mejor que éste.

sábado, 16 de octubre de 2010

Qué haría yo sin...

Suelo presumir de mi independencia, voy de compras sola y hasta me atrevo a ir al baño de un bar sin compañía. No soy de las que se deja aconsejar, ni de las que no da un paso sin antes preguntar si está bien o no, me digo que soy lo suficientemente mayorcita para tomar mis propias decisiones. Y además me siento muy orgullosa de todo lo que puedo hacer yo sola. Sin embargo, a veces soy consciente de mis limitaciones y entonces caigo en la cuenta de mi dependencia hacia otros, por ejemplo quién me explica las películas de trama complicada, o quién me guía por las calles de una ciudad desconocida o incluso conocida. Quién es el que me ayuda a utilizar los aparatos electrónicos con instrucciones en todos los idiomas menos el español, quién nunca se cansó de hacerme entender el fuera de juego en el fútbol. Pueden parecer cosas de lo más trivial pero me sirven para darme cuenta de que sólo una persona ha sido capaz de tener la paciencia de enseñarme tantas cosas y sobre todo de hacerme ver que depender de algo o de alguien no es tan malo como pensaba, que pedir prestado el hombro de alguien no es tan horrible, que necesitar que alguien nos caliente los pies en la cama no es una herejía y que recibir un consejo de alguien no es un pecado mortal, ni que arderé en el infierno si llamo a alguien para pedirle un favor. Por eso ahora pienso qué haría yo sin ti, cuánto me habría perdido, de cuántas cosas  habría prescindido sin apenas ser consciente, cuántos sueños no se habrían hecho realidad, cuántas sorpresas habrían quedado en el cajón del olvido. Qué haría yo sin un experto en todo lo que ignoro, un asesor para casos de inseguridad, un consejero de corazones rotos, una persona que tomara las riendas cuando el caballo se desbocara. Todo eso y más no lo tendría si alguien como tú no estuviera a mi lado.

viernes, 15 de octubre de 2010

Princesa ¿de qué?


La llaman la "princesa del pueblo" pero, ¿de qué pueblo?, por favor que me lo digan que voy corriendo a desempadronarme del mismo. Si es princesa y según dice representa a una parte muy importante de este país, creo que emigro a otro donde la estulticia no alcance estos niveles. Si esta mujer se está llevando de calle a las audiencias televisivas es que España está en crisis, pero no económica, sino de identidad. Cómo puede tolerarse que esta señora cornuda y su infiel y sudoroso marido hagan caja de sus amores y desamores y además este tema se convierta en una cuestión de interés nacional. Yo digo NO, no se puede aceptar que esta mujer y su circunstancia rellenen tantos minutos en la tele y tantas páginas de revistas de papel cuché. Me niego a dar tanto poder a un ser tan ignorante, populista y maleducado y que además nos lo intenten meter con calzador y hasta en la sopa. Lo peor no es sólo eso sino que  tengamos que aguantar a su cuchipanda hablando día si y día también de este culebrón en la que una descerebrada pero con cuernos y un marido que roza el borderline invadan la intimidad de mi salón. Por eso hoy que es viernes y los programas de este calado se van a hacer eco de la vida y milagro de esta impresentable me desenchufo, apago la tele y me marcho a descansar de tanta estupidez.