miércoles, 30 de marzo de 2011

Siempre me quedará París...


Aunque sólo sea en un bote vacío de perfume, que me niego a tirar, porque fue allí donde me lo regalaron y quiero conservar cual souvenir. No es que fuera un perfume caro, ni tan siquiera el frasco era elegante, era más bien una colonia fresca, sin embargo cada vez que la destapaba su aroma me trasladaba a mi tan soñada Ciudad de la Luz. Por ello no quiero desprenderme de él, hacerlo sería como borrar de mi memoria todos los recuerdos de esos días ya lejanos que pasé en París.

martes, 29 de marzo de 2011

Un hecho Real



Una tarde de cine y una película que presenta una historia sencilla aunque basada en un hecho Real. Más allá de los premios y las buenas críticas recibidas, la película es un elogio a la valentía para hacer frente a las dificultades y superar las limitaciones de cada uno. Pero además es una lección para aquellos que se oponen a las soluciones alternativas a problemas corrientes. Se trata, en definitiva de un film carente de grandes artificios aunque destacable por su brillante   interpretación.

sábado, 26 de marzo de 2011

En casa


Me gusta mi casa, la considero mi refugio, el lugar al que volver después de una larga jornada fuera de ella. Me encanta sentir su abrazo acogedor los días de mucho frío o dejarme acariciar por el sol tras la ventana. Echo de menos mi cama cuando duermo fuera más de dos días y no sé que haría sin el sofá que, con el paso de los años, ha ido adaptándose a las curvas de mi cuerpo. Qué sería de mi sin mis tazas de café todas ellas distintas según el momento del día en el que lo tomo. Mis libros guardando polvo en las estanterías, millones de dvds amontonados y mi colección de cintas de casette aunque ya no exista un aparato para reproducirlas. Todo ello configura mi mundo, los objetos que reivindican mi sentido de pertenencia y reafirman mi personalidad. Cuando estoy en ella me siento segura, arropada entre sus paredes y resguardada de lo que ocurra fuera, pero lo que más me gusta es que en ella he podido crear un hogar.

viernes, 18 de marzo de 2011

Renovarse



Renovarse o morir. Los bichos cambian la piel, los caballos tiran el pelo y nosotros (los hombres) que no somos tan radicales, empezamos por quitarnos capas. Sí, ha llegado la primavera, al menos ha salido el sol, y es hora de despojarnos de abrigos, bufandas, guantes, etc. para cubrirnos con tejidos más finos, chaquetas más delgadas (jo, parezco un anuncio de "ha llegado la primavera en El Corte Inglés"). Bueno a lo que voy, que debemos sacar del armario la ropa de "entretiempo" (qué palabra más rara) y a quién de vosotras no os ha pasado que es en este momento cuando dices "Dios, no tengo nada que ponerme". Es entonces cuando suenan todas las alarmas, se encienden los neones indicando que tu armario no alberga ni una sola prenda adecuada para este tiempo loco. Miras el reloj y son las 10 de la noche y piensas si a esas horas habrá algo abierto que remedie la tragedia. Toda tu ropa de temporadas anteriores te parece inapropiada, indigna de una fashion victim como tú. No ves salida a este embrollo pero no te queda otra que esperar hasta el día siguiente (todo un mundo) y entonces lanzarte a la aventura de renovar tu vestuario. Vaqueros, blusones, faldas, pantalones, ay, no me me decido, me gusta todo, ¿puedo llevármelo todo? Pues eso, que me renuevo aunque muera en el intento...

jueves, 17 de marzo de 2011

Ahorrando

Ahorrar es la palabra clave.




Ahorro en  ideas cuando en lugar de encender la bombilla de mi ingenio, la dejo apagada y así no escribo lo primero que se me ocurra en este blog, que tan buenos momentos me ha brindado.
Ahorro en palabras cuando en lugar de hablar sin meditar lo que digo, lo pienso dos veces antes de pronunciarlas.
Ahorro en mentiras cuando en lugar de regalar los oídos al otro, me guardo mi opinión para mejor ocasión. Ahorro en verdades, cuando en lugar de sacarlas a relucir, me las callo hasta que no pueda más.
Y ante tanta austeridad mi conciencia está más tranquila y yo me siento mejor.

domingo, 6 de marzo de 2011

Felicidades


BEMACA cumple un año, así que felicidades. Y voy a aprovechar esta fecha para agradecer a aquellos que desde el primer día siguieron mis entradas, me animaron a continuar escribiendo y echaron de menos mis ausencias. Pero lo más importante es lo que ha supuesto para mi llevar esta especie de diario del alma, esta válvula de escape de mis sentimientos a través del que he podido dar salida a todo aquello que permanecía encerrado y hacerle frente a preocupaciones que de otra manera seguirían torturándome. Todo esto y mucho más ha significado para mi crear este escaparate de mi yo más oculto que me ha ayudado a modelar a un ser más transparente y más a gusto consigo misma.
Feliz primer aniversario y que cumplas muchos más...

sábado, 5 de marzo de 2011

Noche especial




Anoche fue especial, fue una noche de despedidas, pero sin lágrimas, si acaso algunas pero de alegría.
Fue noche de recuerdos, algunos tristes pero la mayoría agradables.
Fue una noche de pequeñas confidencias, pero de grandes complicidades.
Fue una noche de homenajeados y de anfitriones.
Fue una noche de agradecimientos pero también de agradecidos.
Fue una noche compartida en la que estaban todos (o casi todos) los que  debíamos estar y los que no nos la queríamos perder.
Fue una noche de orgullo y de reconocimiento.
Fue una noche de anécdotas y de vivencias cotidianas.

En definitiva, una noche que marcó un antes y un después, un pasado y un presente, una línea de salida y una meta final, un abrir y cerrar de paréntesis vital... Y allí estaban todos: Carmen, Fran, Marián, Gabriel, Moni, Javi, Rafa...unos amigos que me han ayudado a encontrar el camino que a partir de ahora he de seguir. Pero sobre todo ahí estuvo mi fiel compañero de viaje, el que me dio aliento y apoyo para salir ilesa del infierno en el que me hallaba.


Muchas gracias a todos por vuestra ayuda, ahora me toca a mi...



viernes, 4 de marzo de 2011

Frase del día



A partir de hoy tu vida va a ser distinta, aunque quien te acompañe sea el mismo.

jueves, 3 de marzo de 2011

Un cuento...

Érase una vez un laboratorio en el que se experimentaba con ideas originales y ocurrencias disparatadas. En él se tomaban medidas improvisadas, decisiones cortoplacistas, nada de pruebas, nada de ensayo-error, nada de testados científicos. En este laboratorio no se tenían en cuenta las consecuencias, lo importante era producir novedades en serie que llamaran la atención, que no dejaran indiferente a nadie. Se trataba de obtener resultados inmediatos, el fin justificaba los medios, todo valía con tal de parecer que allí se trabajaba, que la gente se movía, aún sin saber muy bien hacia dónde. Al principio todos se quedaron boquiabiertos ante tanta actividad, tanta dedicación. Pero poco a poco la admiración dio paso a la desconfianza, a la incredulidad ante los engendros que iban saliendo de ese laboratorio, y de ahí, al descrédito de los que trabajaban en él. Al final creció el desinterés y la apatía, la desconfianza y hasta el rencor entre aquellos que en su día habían apostado por este laboratorio y por sus miembros, fue entonces cuando todos le dieron la espalda.

Esto sólo es un cuento que me acabo de inventar, pero... ¿a que te suena?