miércoles, 18 de agosto de 2010

Lo que me saca de quicio II


Como sigo tan puñetera como hace algunos días voy a continuar con mi repertorio de aquello que no soporto, hace chirriar mis oídos cuando lo escucho o que aborrezco sin más. Por ejemplo, me entran ganas de estrangular a alguna ama de casa que, se las da de listilla utilizando la palabra "emplatar" (que no está admitida en la RAE), cuando toda la vida hemos dicho servir la comida.

Otro detalle que me ofende (a mí y creo que al resto de las mujeres) es la publicidad de compresas, tampones, salvaslips, y de todos los productos mal llamados "femeninos". Se trata de unos anuncios en los que aparecen chicas cantando, bailando como si estuviesen encantadas de tener la regla o de tener pérdidas de orina. Los creativos de estos anuncios sin duda son hombres y, por supuesto, no tienen ni idea de cómo nos sentimos cuando tenemos que utilizar esos productos que tan brillantemente publicitan. Por cierto, ¿dónde está la Sra. Aído?

Los bolsos de imitación, o más bien las mujeres que se engañan a sí mismas comprándolos. Pero es que ¿alguien se cree que cualquier trabajadora con el sueldo medio de nuestro país puede llevar cada día un bolso diferente que cuesta unos 1.500 euros?

Por último, y como ya me he metido suficiente con las mujeres (¡¡¡deténgame Sra. Aído!!!), voy a describir algo que vengo observando desde hace algún tiempo: que los hombres se depilen. Pues sí, no lo puedo soportar porque ahora resulta que ellos tienen menos pelos en las piernas que una servidora. Voy al gimnasio con pantalón largo y camiseta con mangas (en pleno verano) porque no he tenido tiempo de depilarme y veo a los chicos lucir pecho, axilas y piernas sin un mal vello. Pero bueno, ¿esto qué es? ahora no sólo tengo que competir con las mujeres sino también con los hombres. Lo de las cejas depiladas merece un post aparte.

Espero que se me pase pronto esta racha de inconformismo y reivindicación porque no quiero martirizar a mis sufridos lectores con las rabietas típicas de mujer con síndrome premenstrual.

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