miércoles, 28 de julio de 2010
Prohibido prohibir
Prohibir, prohibir y prohibir, hoy son los toros en Cataluña, ayer ir sin camiseta por la calle, y mañana ¿qué será? Y lo peor es que quienes prohiben lo hacen ondeando la bandera del bien común aunque todos sabemos que se trata de una manera de disfrazar sus intereses políticos. O es que alguien se cree que todos los que han votado a favor de la prohibición les importa un pimiento si el toro sufre o no en la plaza, o que el alcalde que ha decidido imponer decoro en el atuendo de sus vecinos se preocupa por que nadie se queme la espalda. No, se trata de recaudar, ya sean votos o dinero. Y creo que como yo hay muchas personas que están hartas de unos gobernantes que pretenden meterse cada vez más en la vida privada de sus gobernados, ese afán sobreprotector que llega a mermar la propia libertad personal. Ocúpense de sus asuntos que son muchos y muchos más urgentes, que del resto ya nos ocupamos nosotros. Ah, y ya puestos, por qué no prohibir la ineptitud de los elegidos a dirigir nuestros destinos...
miércoles, 21 de julio de 2010
El dios de las pequeñas cosas
Hay cosas que por pequeñas, sencillas o insignificantes que sean nos hacen la vida más agradable. No se trata de nada especial, ni de una sorpresa, ni de un regalo, sino tan sólo del momento en el que se han producido y el buen sabor que han dejado en mi boca. Ello me ha hecho preguntarme si existe un dios (con minúscula) en las pequeñas cosas que nos induce a saborearlas con más intensidad y a disfrutarlas sin apenas darnos cuenta. No obstante, yo he querido hacer un recuento de las que últimamente me han ocurrido y han quedado retenidas en mi mente por algún tiempo.
Un paseo de cinco minutos en bicicleta.
Un café algo más dulce de lo normal.
La brisa fresca al llegar el día.
Un "te quiero" a media noche.
Una canción que suena en la radio.
lunes, 19 de julio de 2010
Cerrada por vacaciones
Estos días la inspiración se ha ido a veranear (me encanta esta palabra, aunque creo que está algo obsoleta), y me ha dejado aquí sola en una ciudad que está a punto de colgar el cartel de CERRADA POR VACACIONES. Pero ¿adónde habrá ido? Quizá haya elegido una isla desierta donde nadie le moleste y pueda descansar a su aire. O a lo mejor se ha perdido en una gran ciudad, de esas que no cierran ni siquiera en verano, para perderse entre sus calles y disfrutar del anonimato para no tener que dar cuentas a nadie sobre dónde va, dónde viene o lo que hace mientras tanto. Puede que haya optado por un lugar remoto en el campo o la montaña donde no pueda enviar ni recibir noticias de fuera. En definitiva, esté donde esté, la estaré esperando con los brazos abiertos y con los cinco sentidos alerta por si decide regresar sin previo aviso. Yo, por si las moscas, dormiré con un ojo abierto, no sea que durante la noche intente colarse por mi ventana abierta y me pille descabezando en los ratos en los que el calor nos da tregua.
martes, 13 de julio de 2010
Un año diferente

Este año no está siendo como los treinta y tantos que llevo vividos...Aunque los días siguen teniendo 24 horas y las semanas siguen empezando los lunes y acabando los domingos. A pesar de que el invierno ha vuelto a ser largo y la primavera escasa...definitivamente no, este año no es igual que los demás. Todo es diferente, todo ha cambiado. ¿Es tan diferente el mundo o lo que ocurre es que ha cambiado mi percepción del mismo? Miro a mi alrededor y las cosas siguen estando tal y como las dejé no hace tanto tiempo, sin embargo ya nada es lo mismo...Ahora vivo rodeada de recuerdos cercanos en la memoria pero remotos en el corazón. Me he dado cuenta de que no puedo seguir encadenando las horas, los días y los meses a una rutina miserable que no ha hecho más que dañar mi perspectiva de la realidad. El tiempo se ha convertido en una medida relativa, los minutos son largos cuando los espero y muy cortos cuando los disfruto...Aunque el reloj siga marcando las horas como hasta ahora ya nada será igual...
domingo, 11 de julio de 2010
Felices por un rato
Cuando este post aparezca publicado ya sabremos si la selección española de fútbol ha ganado o no el Mundial de Sudáfrica, y aunque sea difícil escribir sobre algo futuro (todavía no he aprendido a manejar los poderes adivinatorios del famoso pulpo Paul) podemos imaginar cómo serían los dos hipotéticos escenarios:
1) España gana a Holanda: el Gobierno declara el 11 de julio Fiesta Nacional para, como hacían nuestros antepasados con las victorias bélicas, conmemorar el triunfo de nuestra nación frente a los holandeses en una guerra cuyo frente se sitúa en el campo de fútbol de un país muy lejano al de los contendientes.
2) Holanda gana a España: no existiría tal conmemoración, sin embargo no se suspendería la fiesta ya que, la gesta de nuestros soldados de uniforme rojo ya habría sido histórica sólo con su presencia en ese campo de batalla sudafricano.
Vayan por donde vayan los tiros (nunca mejor dicho) la mayoría de nosotros olvidaremos por un rato nuestros problemas y preocupaciones y al menos disfrutaremos de este hito histórico donde los haya. En lo que a mí respecta no dejaré que la realidad estropee mi noticia: ser feliz por un momento y que esta felicidad se traslade a otros ámbitos de nuestras vidas.
jueves, 8 de julio de 2010
Enhorabuena
No son altos, ni rubios, ni tienen los ojos azules (como los alemanes), son bajitos, morenos (algunos incluso calvos) y con los ojos marrones, y aunque suene a topicazo estos son los rasgos que mejor definen al español medio. Pero ayer once chicos que respondían a esa misma descripción consiguieron doblegar a una selección alemana poblada de hombres grandes como castillos. Enhorabuena!!!!!!!!
miércoles, 7 de julio de 2010
La gloria en 90 minutos
Dios qué nervios, queda menos de media hora para el Partido, si, digo bien, el Partido con mayúsculas. La selección española de fútbol en semifinales de un Mundial. En la calle gente con banderas y las caras pintadas de rojo y amarillo...Todo está preparado para la fiesta del fútbol, 90 minutos nos separan de la gloria o del regreso a España de nuestra selección, pero esta vez con la cabeza bien alta. Crucemos los dedos...
martes, 6 de julio de 2010
Cuando el tiempo es noticia
Ha llegado el verano (vaya noticia) y con él las altas temperaturas, pero era de esperar estamos en julio. Sin embargo, para los medios de comunicación la llegada del verano en sí es una noticia, bueno también la del invierno. No hay que ser muy observador para darse cuenta de que en los telediarios se aprovecha cualquier fenómeno "meteoro-lógico" para abrir los informativos y caer en los mismos tópicos año tras año.¿Acaso es noticia que en Sevilla se alcancen los 45º en pleno julio? En verano hace calor, el lo suyo, por eso no entiendo ese empeño que tienen las televisiones de vendernos como novedoso algo que no lo es cuando además ya existe un espacio específico para hablar de ello: El Tiempo (a esta sección ya dedicaré otro post cualquier día porque también tiene su miga...).
Luego están las recomendaciones del Ministerio de Sanidad y Política Social de las que dichos telediarios se hacen eco ejerciendo su función de servicio público, y es entonces cuando mi indignación alcanza niveles insoportables, porque, entre otros consejos de mayor calado, nos advierten de beber líquido en abundancia, permanecer en lugares frescos, llevar ropa ligera y evitar el ejercicio físico en las horas de más calor. Yo sigo estos consejos pero no por porque lo diga la Ministra del ramo ni el Telediario de Antena 3 sino porque es de sentido común, es decir, no paro de beber agua porque estoy sedienta todo el rato, cuando voy por la calle elijo la acera de la sombra y en cuanto a la ropa, pues suelo ir en tirantes y con chanclas. Pero, ¿se han creído que somos tontos?, y lo que es más, ¿por qué nos tratan como si lo fuésemos? Estoy harta de tanta manía protectora y de su divulgación a los cuatro vientos. En verano hace calor y en invierno frío, al menos eso me enseñaron en el parvulario y no tiene que venir ningún presentador gracioso a recordármelo cada vez que enciendo la tele para informarme de lo que realmente es noticia.
jueves, 1 de julio de 2010
De rebajas
Hoy me he rebajado tanto que me he ido de rebajas, a ver qué encontraba por ahí. En muchas tiendas estaba todo al 50%, y yo en cambio con mis facultades al 100% para buscar y rebuscar la oferta más asombrosa que pudiera imaginar. Este año he sido espabilada y me he lanzado a la calle antes de que la pusieran para poder ser de las primeras en entrar en los grandes almacenes, pero ay de mi, no sé si será la crisis o qué, pero ni una cámara ni un mal fotógrafo que pudiese inmortalizar mi tremenda osadía de ser la que inaugurase la temporada. Qué pena, yo, que hasta me había maquillado para salir bien por la tele, si tenía hasta el discurso de listilla preparado: "he venido unos días antes para ver los precios y poder comparar con los ya rebajados". Pues nada, que me he tenido que tragar mis palabras y, bueno ya que estaba me he lanzado a la caza y captura del vestido que, en exclusiva, lucirán más de 10.000 mujeres o de los tacones a los que da vértigo sólo asomarse, todo a mitad de precio. La verdad es que he tenido suerte sobre todo en cuanto a tallas porque si por algo se caracterizan las rebajas es por sacar a relucir trapos del tamaño XXL y zapatos del número 46. Además me ha llamado la atención la ausencia de aglomeraciones y lo más increible es que no he tenido que hacer cola en los probadores, ahí estaba yo frente al espejo y a mi lado una montaña de ropa, perchas por todas partes, probándome y desprobándome, esto sí... esto no... y a la vez echando cuentas, porque de eso se trataba, ¿no?, a ver cuántas más cosas me llevo al menor precio posible...Eran casi las dos de la tarde cuando he llegado a casa hecha unos zorros y cargada de bolsas con todo lo que había comprado, ah, pero la sonrisa me la he traído puesta.
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