jueves, 29 de abril de 2010

Qué pena...


Lo de anoche fue una pena, sobre todo porque en esta ocasión iba a ser el Bernabeu el escenario elegido para albergar la final de la Champions, lo que añadía un morboso aliciente de haber sido el Barcelona quien la jugase. Pero esta vez no pudo ser porque el Barça se encontró con un equipo que no jugó al fútbol sino que planteó el partido no para ganarlo sino para no perderlo frente a un Barça al que temen todos los que se asoman al Nou Camp. Pero el Inter, que jugó con diez defensas, le ganó la partida al equipo de los seis títulos a base de desentenderse del balón y ahogar a un rival que en esta ocasión no pudo con la presión del 3-1 de la primera vuelta. Y es que los de Guardiola no estuvieron a la altura ante un rival al que quizá, el año pasado hubiesen humillado en su campo, sin embargo este Barça no tiene la chispa y la frescura con la que aplastaba a cualquier equipo que se le ponía delante la temporada pasada y al final el gol de Piqué, en fuera de juego, no fue sufiente.

Aún así el morbo está asegurado porque la final en Chamartín va acoger a dos clubs el Bayern de Munich y el Inter de Milán que cuentan en sus filas con Robben y Schneider respectivamente,dos de los descartes de Florentino en su "segunda venida". Que gane el mejor...(o el que meta un gol más).

No hay comentarios:

Publicar un comentario