domingo, 11 de abril de 2010
El Tigre "golfista"
Estos últimos días ha llamado mi atención la noticia de la vuelta a las competiciones del famoso golfista (y por cierto, bastante golfo) Tiger Woods después de haberse retirado temporalmente y haber pedido perdón públicamente por sus escarceos amorosos. Entiendo que esta campaña de lavado de imagen se debe a que se trata de un deportista de élite y que son muchos millones de dólares los que están en juego por parte de los patrocinadores, no obstante considero ésta una actitud un tanto hipócrita por su parte pero que responde a los patrones de conducta típicos de la sociedad norteamericana.
Me parece inaudito que este personaje se vea obligado a comparecer ante una opinión pública estadounidense que se escandaliza tanto por una infidelidad mientras que en su casa existe un arsenal de armas y sus hijos ven cada día en televisión imágenes cargadas de violencia. Esto tiene un nombre y se llama hipocresía, porque sinceramente y desde una mentalidad latina como la nuestra, el hecho de que un deportista, por muy famoso que sea, tenga que disculparse públicamente por un acto que ocurre en el ámbito de su vida privada es difícil de entender.
No sólo hay que ser honrado, sino parecerlo, y esto define a la perfección la manera en que este Tigre
(en inglés Tiger) muestra su arrepentimiento al declarar que estaba acudiendo a terapia para superar su adicción al sexo y de este modo redimirse de sus pecados. ¿Pero quién le ha pedido que se disculpe? Pues, según creo, una sociedad como la americana que si bien es admirable en muchos aspectos, también es muy mojigata en cuestiones relativas al sexo y que necesita que los personajes generados por su mayor industria (el márketing) se conviertan en referentes de moralidad y decoro.
En definitiva, creo que éste es un ejemplo más de la doble moral norteamericana y de una cultura con fuertes influencias puritanas de las que ni siquiera se logran desprender con un presidente negro en la Casa Blanca que ha llegado al poder enarbolando la bandera del progreso.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario