domingo, 9 de junio de 2013

Mi punto débil


No puedo evitarlo. Siento debilidad por este chico, por cómo juega al tenis, por cómo se comporta en la pista y fuera de ella, por su templanza, por su humildad, por su tenacidad, por su fuerza de voluntad, por su destreza, por su esfuerzo y superación, por su generosidad con el rival...Y así podría seguir describiendo a uno de los mejores deportistas de la historia de nuestro país: Rafa Nadal. Por el que siento una profunda admiración no sólo como tenista sino también como persona. Anoche le escuché decir en la radio que, aunque el va a luchar por llevarse la victoria, si no fuera así, se alegraría por la victoria de su rival y compatriota David Ferrer con el que se enfrentará, porque cree que también sería muy merecida. Y yo ante esto me quito el sombrero. Por eso, cuando esta tarde contemplemos a estos dos tenistas disputarse la final y, aunque me alegre si gana Ferrer, de antemano digo que me decanto por mi punto débil, me decanto por Nadal.

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