miércoles, 19 de junio de 2013

Echar una carrera


Siempre lo habíamos llamado correr, luego en los ochenta y con la llegada del chándal a nuestras vidas, hablábamos de hacer footing y ahora a este mismo deporte lo denominamos running. Pero al fin y al cabo se trata de echar una carrera, poner un pie delante mientras el otro está en el aire, coordinar piernas y brazos y, sobre todo, saber respirar. Eso es todo lo que hay que saber para practicar este deporte, una manera muy sencilla de mantenerse en forma y de adquirir un hábito bastante saludable. He de confesar que a mí, eso de correr, no me hacía ninguna gracia, quizá fuera por la manía que tenían en mi colegio de organizar todos los años un cross (o sea, correr en un parque) al que todos los alumnos estábamos obligados a participar, así que le cogí una tirria que para qué...Sin embargo, hace algo más de un año y viendo como cada día un montón de personas corrían por el parque por el que yo solía pasear, me entró el gusanillo y decidí probar. Y para mi sorpresa resulta que me gustó y ahora suelo ir a correr unos cuantos días a la semana. Puede que sea por la facilidad con la que se puede realizar este deporte para el que sólo necesitas un buen calzado y la fuerza de voluntad sufiente para poner en marcha las piernas, o por la libertad a la hora de elegir el ritmo, el momento del día y el lugar donde practicarlo, pero la verdad es que una vez  lo pruebas, te engancha y además te ayuda a mantener a raya el estrés y los agobios diarios.

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