jueves, 27 de junio de 2013

Generación de ñoños


Llamamos generación al conjunto de personas que por haber nacido en fechas próximas y recibido educación e influjos culturales y sociales semejantes, se comportan de manera afín o comparable en algunos sentidos. Generaciones ha habido muchas: la Generación Perdida en EEUU, o las Generaciones del 98 y del 27 aquí en España, por no hablar de la llamada Generación X, a la que por las fechas en que se encuadra tengo el honor de pertenecer. Sin embargo, no sé cuál será el nombre de la siguiente, quizá Y o Z por seguir un orden alfabético, pero de lo que sí estoy segura es de que se trata de una generación de consentidos, criados entre algodones e insatisfechos. Bajo ese manto sobreprotector se rigen por una ley del mínimo esfuerzo, merecedores de todos los derechos y sin ninguna obligación. Son niños que, antes de nacer ya tienen de todo, porque sus padres ya se han preocupado de que nada les falte y crecen acostumbrados a recibirlo todo sin dar nada a cambio. Cuando se hacen mayores y deben enfrentarse al mundo real se suelen dar de bruces con una realidad que, la mayoría de las veces, es cruda y que en nada se parece a la burbuja en la que han pasado toda su vida. Ésta puede ser una visión muy general y pesimista de las generaciones futuras pero no podemos negar que estamos forjando una sociedad de ñoños que ni siquiera son conscientes de que forman parte de una generación.

martes, 25 de junio de 2013

Mi nuevo blog

Dado que de vez en cuando iba intercalando en este blog personal una serie de recetas de repostería casera, he decidido crear un nuevo blog exclusivamente dedicado a este tema. Aquí os paso el link para que entreis y echéis un vistazo:



Espero que os guste y que os hagais seguidores del mismo.


mibizcocho.blogspot.com

miércoles, 19 de junio de 2013

Echar una carrera


Siempre lo habíamos llamado correr, luego en los ochenta y con la llegada del chándal a nuestras vidas, hablábamos de hacer footing y ahora a este mismo deporte lo denominamos running. Pero al fin y al cabo se trata de echar una carrera, poner un pie delante mientras el otro está en el aire, coordinar piernas y brazos y, sobre todo, saber respirar. Eso es todo lo que hay que saber para practicar este deporte, una manera muy sencilla de mantenerse en forma y de adquirir un hábito bastante saludable. He de confesar que a mí, eso de correr, no me hacía ninguna gracia, quizá fuera por la manía que tenían en mi colegio de organizar todos los años un cross (o sea, correr en un parque) al que todos los alumnos estábamos obligados a participar, así que le cogí una tirria que para qué...Sin embargo, hace algo más de un año y viendo como cada día un montón de personas corrían por el parque por el que yo solía pasear, me entró el gusanillo y decidí probar. Y para mi sorpresa resulta que me gustó y ahora suelo ir a correr unos cuantos días a la semana. Puede que sea por la facilidad con la que se puede realizar este deporte para el que sólo necesitas un buen calzado y la fuerza de voluntad sufiente para poner en marcha las piernas, o por la libertad a la hora de elegir el ritmo, el momento del día y el lugar donde practicarlo, pero la verdad es que una vez  lo pruebas, te engancha y además te ayuda a mantener a raya el estrés y los agobios diarios.

domingo, 9 de junio de 2013

Mi punto débil


No puedo evitarlo. Siento debilidad por este chico, por cómo juega al tenis, por cómo se comporta en la pista y fuera de ella, por su templanza, por su humildad, por su tenacidad, por su fuerza de voluntad, por su destreza, por su esfuerzo y superación, por su generosidad con el rival...Y así podría seguir describiendo a uno de los mejores deportistas de la historia de nuestro país: Rafa Nadal. Por el que siento una profunda admiración no sólo como tenista sino también como persona. Anoche le escuché decir en la radio que, aunque el va a luchar por llevarse la victoria, si no fuera así, se alegraría por la victoria de su rival y compatriota David Ferrer con el que se enfrentará, porque cree que también sería muy merecida. Y yo ante esto me quito el sombrero. Por eso, cuando esta tarde contemplemos a estos dos tenistas disputarse la final y, aunque me alegre si gana Ferrer, de antemano digo que me decanto por mi punto débil, me decanto por Nadal.

viernes, 7 de junio de 2013

Dignidad culinaria


Desde hace algunas semanas vengo siguiendo un reality televisivo dedicado a la cocina, bueno más bien a la alta cocina. La dinámica del programa se basa en reunir a un grupo de aficionados a la gastronomía de andar por casa y convertirlos en chef de esa cocina de vanguardia tan en boga en nuestro país, ahí es nada. Si ya el punto de partida me parece pretencioso, no lo es menos el reto de enseñar a una bióloga, un ingeniero o un soldador a deconstruir platos de la cocina tradicional y a emulsionarlos con hidrógeno líquido, vamos, que es como pretender que un niño que juega al fútbol en el equipo del cole aprenda a hacerlo como Zidane en un par de semanas. El último día, sin ir más lejos, la hazaña a la que se enfrentaron los "aspirantes" (así es como les llama la presentadora) era cocinar un potaje. Ah, bueno, podríais decir, eso no es tan difícil. Pues sí que lo era, porque de lo que se trataba era de emular una versión muy particular del clásico potaje de cuaresma y que consistía en manchar el plato con una especie de puré de espinacas, un pedazo de bacalao y cuatro, si, digo bien, cuatro garbanzos. Pero lo mejor de todo es la puesta en escena: la severidad con la que los maestros cocineros juzgan los platos de los concursantes, sus comentarios jocosos y las duras críticas a las que someten a estos aprendices de la magia culinaria.Y es que cada uno se gana los garbanzos como buenamente puede, pero para ello no creo necesario dejarse la dignidad por el camino.