martes, 21 de agosto de 2012
Lo que queda del día
El atardecer es el momento del día más apatecible para quedarse a solas con uno mismo, reflexionar sobre lo que se ha hecho a lo largo del día y lo que queda pendiente por hacer. Es el momento de las conversaciones sinceras y de las confidencias consigo mismo. Las tardes son idóneas para mantener un cara a cara con la conciencia, para hacer balance de lo bueno y de lo malo, para tomar decisiones que, con las prisas, no se han podido tomar. El atardecer sirve para poner en orden las ideas y hacer planes de futuro. Porque la tarde es lo que queda del día para planificar sueños que algún día se vuelvan realidad...
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