martes, 30 de noviembre de 2010
Que nieva
Antes el invierno se inauguraba con unas cuantas heladas a finales de noviembre, días grises o con un sol que apenas calentaba, ahora no, al menos en los últimos años el invierno se anuncia con las primeras nieves, como en los cuentos infantiles. Y mi pregunta es: qué hay del calentamiento global y sus apocalípticas consecuencias. Porque lo que está ocurriendo, al menos en España, es que estamos volviendo a aquellos inviernos que sólo recordaban nuestros abuelos, no sé cuál será el motivo, pero lo que es aquí cada vez hace más frío en invierno, por lo tanto, que nos dejen de dar la tabarra con lo del cambio climático y de hacernos sentir culpables cada vez que no reciclamos correctamente o encendemos la calefacción cuando hace frío...Hace algunos años, cuando rara vez nevaba, todos estábamos encantados con los primeros copos que caían sobre la ciudad, sin embargo, últimamente nos echamos a temblar cada vez que las autoridades nos anuncian riesgo de nevadas en las grandes ciudades. Y es que en Madrid la nieve supone un caos garantizado, el tráfico es horrible, por mucho que nos recomienden el uso del transporte público y caminar por las aceras un deporte de riesgo, aunque hayan echado sal...En definitiva que los paisajes idílicos de las ciudades con un manto blanco sólo quedan bien en las postales.
viernes, 26 de noviembre de 2010
Cuando el diablo se aburre...
Hay un dicho que dice que "cuando el diablo se aburre mata moscas con el rabo". Pues creo que a más de uno le pasa mucho. Lo siento, pero llevaba mucho tiempo sin meterme con el Ministerio de Igualdad, bueno ahora de Sanidad, Política Social e Igualdad y su nueva titular Leire Pajín, y ya tocaba. La última ocurrencia de este Ministerio (creo que en su día lo bauticé como de la Señorita Pepis) es la de negar la custodia de los hijos a aquellos padres que estén incursos en un proceso penal por delito relacionado con la violencia de género. No voy a entrar en si me parece justa o no esta medida, a lo que voy es a la pertinencia y necesidad de la misma. Lo que ocurre es que una Ministra sin Ministerio, o mejor dicho sin competencias, se tiene que dedicar a inventar iniciativas de lo más imaginativas y provocadoras para distraer la atención de la opinión pública de lo que realmente preocupa e interesa. Para ello nada mejor que elegir a esta mujer que pasó del botellón al coche oficial en un abrir y cerrar de ojos pero que tiene problemas a la hora de pronunciar palabras como "cónyuge" que no "cónyugue". Bueno pues eso, que esta "miembra" del Gobierno que juega a ser Ministra se aburre y mata su tiempo con medidas de gran calado jurídico y que ponen en cuestión su legalidad.
jueves, 25 de noviembre de 2010
Despedida
Últimamente estoy teniendo unas conversaciones muy interesantes con alguien que ha pasado mucho tiempo a mi lado. Podría decirse que se trata de un extraño compañero de viaje que ha estado junto a mi mucho tiempo y al que estoy convenciendo para que se vaya. Se trata del Sr. Miedo, sí le llamo así porque siempre he sentido por él un profundo respeto. Pues bien, como decía estas últimas semanas ha estado a mi lado más de lo que debiera, pero creo que porque intuye que se va a tener que marchar, ¿a dónde? no lo sé, y sinceramente no me importa. El Sr. Miedo ha estado tantos años conmigo que es lógico que ahora le dé "miedo" abandonarme, porque cree que no voy a poder vivir sin él. Uf, no sabe lo equivocado que está, todavía no se ha dado cuenta de que su ausencia me hace mucho bien. No obstante, él sigue ahí intentando guiar mis pasos, controlar mis decisiones, se hace presente cuando menos lo espero para recordarme que sin él yo no soy nada y quiere hacer suyo el dicho de quien tuvo retuvo. Sin embargo, Sr. Miedo, conmigo no va eso, no, yo sólo quiero retener aquello que merezca la pena pero no lo que me ha hecho daño, me ha impedido actuar con libertad o me ha paralizado con sus amenazas. Así que ha llegado la hora de la despedida, me temo que le tengo que dejar porque nuestros caminos han tomado rumbos diferentes. No, no, no insista, no le puedo llevar en mi mochila, lo siento, no cabe. Es el momento de separarnos y espero no encontrármelo por ahí, disfrazado de bondad, valentía o esperanza para luego atraparme con sus garras y secuestrar mis sentidos. Adiós, Sr. Miedo, que le vaya bien...
domingo, 21 de noviembre de 2010
Esquivar halagos
Anoche escuché a un entrenador de fútbol recién destituido decir que había aprendido a esquivar los halagos cuando las cosas le iban bien a su equipo porque así se preparaba para cuando los resultados no fueran tan buenos. Oir esta frase me hizo pensar en que durante mucho tiempo me he dedicado a esquivar los halagos de la gente, aunque en mi caso, los motivos eran muy diferentes. Cuando alguien decía algo bueno sobre mí, siempre tendía a hacerle caso omiso, no por falsa modestia sino por no creerme digna merecedora de tal elogio. Me negaba a aceptar que hubiese algo en mí o en mis actos capaz de provocar una respuesta satisfactoria por parte del otro. Sin embargo, supongo que por estar en el sitio adecuado, en el momento adecuado, me he dado cuenta de que los puntos negros de mi conducta no eran tan negros incluso algunos eran grises tirando a blancos. Que no todo lo mío era malo por el simple hecho de venir de mi, que ya era hora de que empezase a valorarme de una forma más objetiva. Porque ¿quién sino una misma para quererse? ¿quién sino una misma para halagarse? Y es que si yo no soy lo suficientemente tolerante para juzgarme no va a ser otro el que venga a regalarme los oídos. Por todo ello, y no sin mucho esfuerzo y entrenamiento por mi parte, he aprendido a respetarme mucho más, a ser menos severa en los juicios sobre mí, en definitiva, a estar más encantada de haberme conocido...
jueves, 18 de noviembre de 2010
Lo que queda del día
Después de un largo y agotador día en el que lo único que te apetece es que se termine de una vez, no hay nada más reconfortante que llegar a casa y darte una ducha dejando que el agua caliente caiga por tu cuerpo y se lleve consigo todas las tensiones que has soportoda durante la jornada. Lo siguiente puede ser abrir el correo y ver que alguien se ha acordado de ti y te escribe preguntándote qué tal te va. Entonces te das cuenta de que este día tan amargo no lo ha sido tanto, que unas palabras sencillas consiguen darte aliento, un respiro al mal trago por el que has pasado y es cuando descubres que no es tan difícil ser feliz. Como dijo el filósofo y escritor Michel de Montaigne la felicidad será constante cuando aprendas a disfrutar de cada momento de tu vida. Así que me aplico el cuento y a disfrutar de lo que queda del día.
domingo, 7 de noviembre de 2010
Aquí...unos amigos
Puede ser aquí, en la Playa de las Catedrales, en un restaurante, un viernes por la noche o puede que de romería, sea cual sea el paisaje lo importante es saborearlo al máximo...que de las risas ya nos encargamos nosotros...
P.D. Este post está especialmente dedicado a Rusky.
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