viernes, 13 de febrero de 2015

La radio banalizada


Hoy es el Día Mundial de la Radio, (según parece, todos los días son días mundiales de algo), pero hoy le toca a este medio tan querido por mí y del que soy fiel seguidora. Me levanto con la radio y también me acuesto con ella, tanto es así que, como dijo Lady Di en su día, "mi matrimonio era cosa de tres", pues yo digo que en mi cama somos tres: mi marido, mi radio y yo. Bueno, bromas a parte, como digo me encanta escuchar la radio porque con ella me siento acompañada, me distrae mientras hago las ingratas tareas de casa, cuando desayuno y al final del día cuando estoy ya en la cama. Además suelo escuchar varias emisoras, voy cambiando el dial según la hora del día o el tipo de programa,  en ocasiones cuando me levanto pongo la emisora con la que me he dormido la noche anterior para escuchar las noticias y es matemático me pongo de mal humor, y no precisamente por el contenido de las mismas, sino por el formato elegido. Y como hoy no tengo pelos en la lengua voy a decir que la emisora es la COPE y el programa es el que dirige y presenta Ángel Expósito. Uff, no puedo con este hombre ni con su manera de contar las noticias del día, todo son bromas, todo son chistes, incluso los sucesos que no tienen nada de gracioso, y lo peor, acompañado de una música estridente impropia de las horas en que comienza el programa (las 6 de la mañana). En fin, que no me parece adecuado banalizar tan descaradamente la actualidad informativa, porque una cosa es quitarle hierro a los asuntos más serios y otra bien distinta caricaturizar la realidad a base de chistes fáciles.

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