martes, 10 de julio de 2012
Maletas
Un año más las vacaciones están a la vuelta de la esquina y con ellas todos los preparativos previos a la marcha. Billetes, reservas, guías y por último lo que yo más temo: las maletas. Para mi, preparar el equipaje siempre me pone en la tesitura de si debo arramplar con el armario, el zapatero y si me pongo, con el cuarto de baño de mi casa, o si debo ser austera y sólo llevar lo imprescindible. Tamaña duda me lleva su tiempo resolver y reconozco sopesar los pros y los contras de una solución u otra. Bueno, una vez que he resuelto este dilema, paso a realizar la lista de las cosas imprescindibles y prescindibles en cualquier viaje que se precie. Esta lista es, en realidad, un check-list, es decir, que voy tachando aquellas prendas, zapatos y demás objetos que voy metiendo en la maleta. Luego está lo de aguantar la discusión que año tras año se repite con el acompañante de turno (en mi caso,mi marido), que siempre te pregunta: ¿para qué necesitas 6 pares de zapatos? y a la que yo siempre respondo: por si acaso. No me explico por qué ellos te dicen que no son necesarias todas las cosas que pones en la maleta pero de las que siempre se aprovechan, porque ¿quién se habría acordado de meter los analgésicos cuando una mañana te levantas con una resaca del tres? Además no sería la primera vez que a mitad de viaje alguien (que no soy yo) se queda sin camisetas limpias y tenemos que salir de urgencia a comprar esas horribles que sueles llevar de recuerdo al cuñado que tanto odias. Pues eso que yo meto de todo en mi maleta y además lo hago con mucho esmero haciendo hueco a lo accesorio por si acaso se convierte en algo indispensable.
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