lunes, 30 de julio de 2012

Superación Olímpica



Es una suerte que cada cuatro años en algún punto del mundo se celebren las Olimpiadas. Deportes a todas horas en televisión, en directo o en diferido, da igual. Porque los Juegos Olímpicos hacen posible que podamos disfrutar de los deportes más inauditos, minoritarios, aquellos a los que las grandes masas le dan la espalda. Yo, en cambio, me divierto viendo las diferentes competiciones de esgrima, tiro con arco, tenis de mesa, y me gustan, porque a la vez que los observo, voy descubriendo todos sus secretos, sus reglas, su tanteo, quien gana, quien pierde, etc., . Pero lo que más me llama la atención de las Olimpíadas son sus deportistas, hombres y mujeres que durante cuatro años se esfuerzan hasta la extenuación para estar ahí compitiendo, dejándose la piel, intentando batir su propio récord. Los rostros de esos hombres y mujeres muestran el sufrimiento que les produce realizar los difíciles movimientos propios de su especialidad, gimnastas contorsionándose hasta quebrarse, atletas salvando obstáculos, saltando con pértiga o sin ella, jugadores de waterpolo flotando en el agua a la vez que lanzan un balón... Son estos los verdaderos protagonistas de esta competición y los que los que la convierten en las olimpíadas de la superación.

viernes, 27 de julio de 2012

De vuelta


Después de muchas horas de aeropuertos, escalas, maletas extraviadas y mucho, pero que mucho jet lag, estoy de vuelta. Y a mi regreso me encuentro con una ciudad extraña, diferente de como la dejé hace tan solo diez días. Una casa abandonada a la que tendré que volver a acostumbrarme, una nevera vacía, y ropa por todos lados pidiendo a gritos ser lavada. Pero a pesar de este vacío y de este abandono siento que todo lo que me rodea me ha echado de menos y que estaba deseando volver a verme. Así que aquí estoy de nuevo dispuesta a seguir dando la lata, quejándome de lo injusto, riéndome de mi misma y dando las gracias a los que seguís aquí conmigo aguantándome.

viernes, 13 de julio de 2012

El añito



Parece que fue ayer pero hoy hace un año que llegaste. Cuando te vimos aparecer metida en una urna todos gritamos, lloramos, nos abrazamos, eras tan pequeña...pero ya presentíamos que tenías tu genio, tu carácter, demostraste desde el principio que eras fuerte y que nada ni nadie te iba a detener. Inquieta, traviesa y de mirada inteligente sin perder detalle de lo que ocurre a tu alrededor, has llegado a crear un vínculo de complicidad con los que te rodean y, a pesar de tu corta vida, pareces entender a cada uno de nosotros. Te las has ingeniado para idear tu propio modo de comunicarte, ya que tus ojos nos hablan y nos dicen si estás alegre, enfadada o si tienes miedo a algo. Hoy Adriana, cumples un añito, así que felicidades y...que cumplas muchos más...

martes, 10 de julio de 2012

Maletas


Un año más las vacaciones están a la vuelta de la esquina y con ellas todos los preparativos previos a la marcha. Billetes, reservas, guías y por último lo que yo más temo: las maletas. Para mi, preparar el equipaje siempre me pone en la tesitura de si debo arramplar con el armario, el zapatero y si me pongo, con el cuarto de baño de mi casa, o si debo ser austera y sólo llevar lo imprescindible. Tamaña duda me lleva su tiempo resolver y reconozco sopesar los pros y los contras de una solución u otra. Bueno, una vez que he resuelto este dilema, paso a realizar la lista de las cosas imprescindibles y prescindibles en cualquier viaje que se precie. Esta lista es, en realidad, un check-list, es decir, que voy tachando aquellas prendas, zapatos y demás objetos que voy metiendo en la maleta. Luego está lo de aguantar la discusión que año tras año se repite con el acompañante de turno (en mi caso,mi marido), que siempre te pregunta: ¿para qué necesitas 6 pares de zapatos? y a la que yo siempre respondo: por si acaso. No me explico por qué ellos te dicen que no son necesarias todas las cosas que pones en la maleta pero de las que siempre se aprovechan, porque ¿quién se habría acordado de meter los analgésicos cuando una mañana te levantas con una resaca del tres? Además no sería la primera vez que a mitad de viaje alguien (que no soy yo) se queda sin camisetas limpias y tenemos que salir de urgencia a comprar esas horribles que sueles llevar de recuerdo al cuñado que tanto odias. Pues eso que yo meto de todo en mi maleta y además lo hago con mucho esmero haciendo hueco a lo accesorio por si acaso se convierte en algo indispensable.

lunes, 9 de julio de 2012

Por propia experiencia

De todos es sabido que una cosa que va mal es susceptible de empeorar, o eso al menos es lo que dice la ley de Murphy y es una regla que se cumple a rajatabla en determinadas situaciones como por ejemplo cuando nunca te olvidas el móvil en casa y cuando lo haces recibes la llamada más importante de tu vida. O cuando lavas el coche, que sepas que es el preludio de la lluvia. También puede ocurrir que decidas tirar a la basura algo que hace años que no usas y justo al día siguiente lo necesites impepinablemente. Y esta es para los fumadores, que cuando llevan esperando el autobús media hora y en cuanto encienden el cigarro lo ven aparecer al instante. Pasa mucho en la cola del súper, siempre eliges la más lenta. Por último pero no por ello lo menos importante, es una ley no escrita según la cual en unos grandes almacenes por todos conocidos, en los que sus empleados siempre te rodean cuando sólo estás mirando, pero nunca aparecen cuando quieres pagar tu compra. No son reglas matemáticas ni tampoco científicas pero si son verdades contrastadas por la propia experiencia.

jueves, 5 de julio de 2012

Sobreponerse


Hay días en los que te levantas viendo el vaso medio vacío, te inundan las preguntas que no tienen respuesta, los pensamientos viciados por un círculo sin fin, la negatividad ha invadido tu razón y no la deja ser libre de actuar como quisiera. Son días en los que prefieres darle la espalda a todo y que la pereza se haga fuerte en tu cama y te impida ponerte en pie. Son esos días en los que ni siquiera tienes la valentía de pensar lo que tienes por delante porque crees que va a ser lo mismo que lo de ayer. Pero es en eso días cuando más necesitas que tu voluntad tire de ti y te recuerde que ahí fuera te espera algo mejor, que no puedes rendirte ante el mínimo contratiempo y que seguro que habrá algo que consiga arrancarte una sonrisa. Hoy, sin duda, aprenderás alguna cosa nueva, alguien te hará un comentario que consiga alegrar tu espíritu y levantar tu ánimo. Y es en esos días, en los que renacen tus esperanzas como hizo el Ave Fénix al resurgir de sus cenizas, cuando mejor puedes apreciar el sabor de los pequeños detalles que endulzan la vida. Porque sobreponerse a los malos días es el premio que recibes cuando por fin logras ver el vaso medio lleno.