miércoles, 27 de abril de 2011

Sin motivo aparente


A veces, las cosas más sencillas, más insignificantes pueden llegar a alegrarte el día, pueden ayudarte a empezarlo con mejor humor. Y este ha sido uno de esos, a pesar de que al principio la cosa no pintaba nada bien y yo ya estaba poniéndome en lo peor. Pero, lo que son las cosas, que al final he salido airosa de mi propio atolladero y hasta me siento orgullosa de haber cumplido mi objetivo. Y es que no hay nada mejor que afrontar los retos tal y como van surgiendo sin quejas, lamentaciones o lloriqueos inútiles, sino agarrándolos por dónde más duele para pasar el trago lo más rápidamente posible. Así que si hoy alguien me preguntase ¿qué tal? no tendría más remedio que contarle que muy bien, y lo mejor de todo es que no se trataría de una frase hecha, sino que sería la pura verdad, que hoy había sido un buen día pero sin motivo aparente.

martes, 26 de abril de 2011

Fiesta aguada



Entre chaparrón y chaparrón pasó una semana que fue santa para algunos y para otros sólo una más en el calendario. Unos lloraban porque no podían sacar a paseo sus imágenes, otros porque no podían pasear sin más por la playa, la montaña o el campo. En fin, que a casi todos se les aguó la fiesta, ni un sólo rincón de nuestra piel de toro quedó exenta de las inclemencias meteorológicas, no obstante eso no impdió que cada uno dejara atrás su penitente rutina y se marcharse a disfrutar de un mini descanso, eso sí, pasado por agua. Nadie quería perderse las procesiones de su pueblo aún a riesgo de tragarse las de la carretera, porque lo que une a todos, creyentes o no, es la devoción por el descanso y la huida de las obligaciones.

lunes, 18 de abril de 2011

Desenchufados



Vivimos enchufados a miles de aparatos que, según dicen, nos hacen la vida más fácil. Y no digo que les falte razón, pero todo este avance tecnológico tiene su contrapartida que es vivir bajo el yugo de señales de batería baja. Y es que cuando menos te los esperas te das cuenta de que te estás quedando sin batería en el móvil, en tu mp3 o ahora (en mi caso) en mi ebook. Y esto, claro está, te genera una ansiedad añadida ante el peligro de dejar a medias una conversación telefónica, o una canción o una frase impresa en tu libro electrónico. Bienvenidos a la era tecnológica o más bien yo diría a la era del enchufe, porque ahora todo lo tenemos al alcance de la mano, o del dedo (ahora todo es táctil) pero a qué precio, pues al de lo que cuesta el kilowatio/hora, porque como no dispongas de electricidad te perderás todo lo que el milagro tecnológico te brinda. Sin embargo a veces no nos vendría mal darnos un respiro, desenchufarnos por un rato y disfrutar de aquello que no precisa cables ni cargadores para pasarlo bien.

viernes, 15 de abril de 2011

Una manzana al día...o dos


Estoy de suerte. Recientemente he leído que una manzana al día mejora el nivel de metabolismo de los lípidos, reduce la producción de moléculas inflamatorias relacionadas con el riesgo cardíaco. También que los beneficios de la manzana (rica en fibra y vitamina A y C, hierro, calcio, magnesio, potasio y flovanoides) ayudan a reducir los niveles de colesterol.Y digo que soy afortunada porque suelo comer no una sino dos al día y no porque lo diga este estudio sino porque es mi fruta preferida. Para mi es todo un placer hincarle el diente a una de éstas, puede ser roja, amarilla o verde, masticar su carne y disfrutar de su dulce jugo...uhhh no me extraña que sea la fruta prohibida.

viernes, 8 de abril de 2011

Qué semana...

No me lo podía creer, han sido cinco días con sus cinco noches, llenos de momentos en los que tomas conciencia de la fragilidad de la piel que recubre a un cuerpo convertido en diana de mil agujas. Miles de sustancias vía intravenosa que atraviesan la frontera hacia el interior. Pero al fin he vuelto de ese viaje improvisado e imprevisto, que no estaba siquiera anotado en la agenda. Todo fue fruto del azar impropio de una mente organizada, el resultado de hallarse en el lugar y el momento inadecuado. Han sido días de horas largas y noches en vela...pero al final todo ha quedado en eso...en una semana díficil de explicar y nada fácil de entender, una experiencia que deja huella en la memoria y tatuajes en la piel.