jueves, 21 de agosto de 2014

C'est fini


Se acabó lo que se daba. Ayer vi el último capítulo de Mad Men. Qué pena! lo único que me consuela es que la última temporada de esta serie la han partido en dos y todavía quedan por emitir unos cuantos para darla por concluida, pero no sé si podré esperar hasta que eso ocurra...Qué voy a hacer yo sin mi atormentado y mujeriego Don Draper, sin los líos con sus compañeros en la agencia de publicidad en la que trabaja, sus movidas familiares con su ex y con sus hijos, sus problemas con la bebida y sus infidelidades...
Porque lo más atrayente de la serie es su protagonista, un hombre de pasado turbio y de fascinante personalidad que no deja a nadie indiferente. A veces le odias por ser tan canalla con su mujer o con sus socios,  pero siempre le acabas perdonando por su talante cautivador, su elegancia e inteligencia. Además en esta serie que tiene lugar en el Nueva York de los años 60, queda perfectamente retratada una época convulsa de enorme agitación social, de rupturas y de cambios en las costumbres y en las modas. En definitiva, una serie exquisita que nos deja con la esperanza de que en televisión no todo es basura.

viernes, 1 de agosto de 2014

Inoportunas reflexiones


Sé que ya he hablado en este blog del mal uso que algunos hacen de las redes sociales y podréis decir que me repito,  pero es que al ver una noticia sobre lo que ha publicado en Twitter una persona de cierta relevancia mediática, se me abren las carnes y no puedo por más que rechazar este medio y a muchos de los que forman parte de él. No se puede hablar en estas redes como si se estuviera de sobremesa con amigos. Y es que mientras a algunos se le calienta la boca y puede decir cualquier impertinencia de viva voz, las palabras se las lleva el viento, pero si lo que se calienta es el dedo para escribir en el Twitter algo, sabiendo de antemano que tienes miles de seguidores que te dan bola y que el mensaje puede ser leído en todo el mundo, entonces tenemos que hacérnoslo mirar. Ya sé que muchas de las nuevas tecnologías nos hacen la vida más fácil, nos permite comunicarnos con una rapidez asombrosa pero también soy consciente del lado pernicioso que ésto tiene, es decir, la velocidad y la abundancia de información de la que estamos rodeados que apenas deja tiempo para digerirla que me lleva a decirme muchas veces: que paren el mundo, que yo me bajo. No se puede permitir que la presidenta de una asociación a favor de las víctimas del terrorismo llame negro al presidente de Estados Unidos y de paso insulte también a su mujer, y no se puede permitir porque estos no son meros "calentones" sino que su autora ha tenido la mente fría como para ir a su ordenador o a su móvil y escribir estas lindezas sabiendo además de la repercusión de sus palabras. Según parece, esta persona ha cancelado su cuenta de Twitter en un intento de evitar las duras críticas que le han debido llover, a lo mejor esto le hace pensárselo dos veces antes de utilizar los 140 caracteres para expresar sus inoportunas reflexiones.