jueves, 27 de febrero de 2014

Formación



Estoy harta de escuchar lo importante que es la formación, sobre todo de cara a la búsqueda o mejora del puesto de trabajo. Se trata de una consigna que intento seguir al pie de la letra y formarme en todo lo que puedo, siempre eligiendo aquellos cursos que más encajen con mi perfil académico y profesional. Sin embargo, cuantos más me formo más consciente soy de lo poco que sé y de cuánta es mi ignorancia. Y esto en lugar de motivarme, me desanima y me lleva a preguntarme hasta cuándo voy a tener que seguir aprendiendo cosas que se supone me van a ser útiles para desarrollar mi trabajo. Porque si de algo estoy segura es de que todos los cursos que he realizado me han enseñado cosas que no conocía, pero al mismo tiempo pocas de esas cosas las he podido poner en práctica. Y muchas veces tengo la sensación de que todas la formación recibida únicamente me ha valido para mantener una conversación interesante con amigos y de que la mayor parte de mis conocimientos los he aprendido día a día a través de la práctica y no siguiendo punto por punto los manuales de apoyo que nos entregan en cada curso, master o carrera universitaria que haya estudiado. Por eso digo, que a todas luces la teoría aprendida en un curso está muy bien, pero no sirve de nada si no tienes la posibilidad de llevarlo a la práctica.

jueves, 20 de febrero de 2014

Lo echaba de menos

Hacía ya tanto tiempo que apenas me acordaba de cuándo fue la última vez...Tan sencillo como quedar para tomarnos un café, ponernos al día de las últimas novedades, intercambiar impresiones, cotilleos y rumores. Quién está y quién se ha ido, qué fue de aquel o quién se encarga ahora de qué... No me había dado cuenta de cuánto lo echaba de menos...Ver caras conocidas, saludarlas, qué tal te va, cuántos cambios pero lo que de verdad sigue ahí es el recuerdo de los buenos momentos con amigos y compañeros. Me tengo que marchar, pero lo hago con el regusto del café en mis labios y el buen sabor que me han dejado las personas con las que lo he compartido.

jueves, 6 de febrero de 2014

Pereza



Precisamente hoy en un blog sobre nuevas tecnologías se planteaba la pregunta sobre si la pereza era un efecto secundario de la vida digital. En él se decía que en esta nueva era está todo tan "a mano" que hasta se puede protestar  con sólo cambiar el color de fondo de la foto de nuestro perfil de Facebook, Twitter o Whatsapp, lo que se denomina "activismo de sofá", o lo que es lo mismo: la ley del mínimo esfuerzo. Para qué molestarnos en hacer algo que puede realizarse a través de una aplicación que podemos bajarnos e instalarla en nuestro móvil o nuestra tablet. Programamos nuestro GPS para ir a comprar el pan o nos descargamos aplicaciones para tener a nuestro propio monitor de yoga o de pilates en el móvil, en definitiva Internet y todas sus salidas secundarias nos hacen la vida más fácil pero también nos han permitido instalarnos en la pereza y la pasividad. En definitiva, nos vamos a convertir en una generación de vagos y perezosos incapaces de salir de casa sin llevar a cuestas nuestros Smartphones.