viernes, 22 de noviembre de 2013

Sólo para mí


Cuento las horas, los minutos para que acabe la jornada de este viernes y por fin sumergirme en un fin de semana tranquilo...Levantarme el sábado a la hora que me apetezca, hacer mis tareas sin pausa pero sin prisa, acurrucarme en el sofá con la manta viendo películas tontas y, a ser posible...perder todo el tiempo que quiera. Que por qué digo esto, pues porque desde septiembre no he podido disfrutar de un fin de semana sin algún que otro compromiso: desde comidas familiares, a cumpleaños infantiles con payasos y piñatas hasta visitas obligadas a parientes y amigos. Pero está decidido: será un fin de semana sin citas ni horarios, sin planes cerrados más allá del momento en que me levante o me acueste, me eche la siesta o coma... porque después de tanto tiempo necesito que este fin de semana sea sólo y exclusivamente para mí.

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