viernes, 31 de mayo de 2013

Palabras


A veces conviene refrescar aquellas palabras que me ayudaron a superar momentos difíciles. Son palabras que en su día me repetía en voz alta para que no se me olvidaran y que, con el tiempo pasaron a formar parte de mi vocabulario. Palabras de aliento y de consuelo, palabras que confortan y que te sirven de apoyo, palabras al fin y al cabo...
Aquí reúno algunas de esas palabras que en su día me hicieron bien:

- Lo que no te mata, te hace más fuerte.
- De todo se aprende, sobre todo de los errores.
- Sé feliz, es tu derecho.
- Aunque el camino sea duro, piensa que ya estás en él.
- Aprende a quererte.
- Disfruta de todo, aun de las cosas más sencillas.
- Y sobre todo piensa que lo mejor siempre espera... adelante.

Si a mí me funcionaron, por qué no a ti???

Mucho ánimo

miércoles, 22 de mayo de 2013

Desconsiderados


Hay ocasiones en los que a uno le entran ganas de dejar de lado la educación, las buenas maneras y el saber estar, tirarlo todo por la borda y mandar a paseo a unos cuantos. Suele suceder cuando la paciencia se agota, el vaso se colma de gotas y se siente un ferviente deseo de perder los papeles. Esto es precisamente lo que siento cada noche alrededor de las doce cuando la vecindad se hace notar a base de gritos, pataleos, carreras y golpes injustificables a tal hora del día. Sin embargo, es la prudencia la que frena mis ardientes ganas de equilibrar los ruidos a uno y otro lado de la pared que separa la delgada línea de la convivencia pacífica. En resumen, creo que con esta situación se pone a prueba mi nivel de tolerancia a las molestias y a las personas desconsideradas.


domingo, 12 de mayo de 2013

Mi parque

 

Hace algún tiempo ya le dediqué una entrada en este blog y, hoy no he podido resistirme a escribir de nuevo sobre él. Si, se trata de El Retiro, ese lugar maravilloso que acoge a tantas personas y que en días como hoy se atesta de paseantes dominicales, carreristas, ciclistas, vendedores ambulantes, titiriteros, niños, perros...Todos ellos forman parte del paisaje de este respiro urbano que nos permite olvidar que estamos en medio de la gran ciudad. Pasaron bastantes años antes de que lo descubriera, a pesar de vivir a unos pocos metros de él, pero la espera ha merecido la pena, porque cuantos más ratos paso en este parque más lamento no haberlo conocido antes. Me encanta perderme por los senderos más recónditos, recorrer la frondosidad de sus árboles, descubrir sus jardines uno a uno, detenerme ante sus estatuas y edificios y contemplar su majestuosidad. Por esto y todo lo demás creo que ha llegado el momento de llamarlo, como diría mi sobrina, MI PARQUE.