martes, 30 de agosto de 2011

Cartas




Ahora escribo mucho, no en este blog, sino cartas. Cartas dirigidas a personas que no conozco, a gente a la que soy incapaz de poner cara y que tampoco sé cual será la suya al leer mis palabras. Igual se ríen de ellas, o les resulten aburridas, puede que las lean de manera mecánica sin importarles el contenido o tal vez sean muy críticos y  las analicen intentado leer entre líneas. Lo importante es que sean leídas, por quién, no me interesa, con tal de que haya alguien que las responda.

lunes, 29 de agosto de 2011

Venderse



Cuántas veces hemos oído por ahí decir que tal persona sabe "venderse muy bien", es decir, que habla muy bien de sí misma, de lo bien que hace su trabajo y de lo buena que es en tal o tal cosa. Son personas que, por decirlo vulgarmente, "no tienen abuela", no necesitan que nadie más les alabe, porque ellas mismas saben hacerlo y por cierto, muy bien. Dicen a cada uno lo que les gusta oir y lo dicen para regalarse los oídos a sí mismos, saben estar en el momento y el lugar adecuado para que se les vea y se les oiga, imposible pasar desapercibidos. Son de los que siempre arriman el ascua a su sardina porque en el fondo buscan su propio beneficio, sin importarles lo que piensen los demás y saben sacarle partido a cualquier oportunidad que se les presente. En resumen, son gente muy pragmática y sobre todo muy segura de sí misma, cualidades que creo están bastante sobrevaloradas en los tiempos que corren. Yo, que soy muy de tirar piedras contra mi propio tejado, carezco de este talento ya que cuando nací se olvidaron incluir el cartel de SE VENDE.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Como en casa...




Viajar es un placer, por lo menos para mi. Conocer lugares remotos, paraísos perdidos, paisajes desconocidos. Si, es un placer poder disfrutar de culturas distintas a la nuestra porque te permite establecer comparaciones, enriquecer tus sentidos. Todo esto está muy bien y yo, confieso que me divierto como un niño viajando y descubriendo sitios insólitos o llenos de exotismo pero también soy muy consciente de su lado negativo. Por ejemplo si el medio de transporte elegido para llegar al destino es el avión, a ver quien es el que no se ha quejado de que la comida que sirven sabe a plástico y que además únicamente entretiene pero que no alimenta ni mucho menos sacia. Otra muestra de que no todo es perfecto cuando uno viaja son los hoteles y sus toallas, me gustaría saber por qué la mayoría de las veces éstas son tan pequeñas y por qué no cumplen con su misión, es decir, secar. Capítulo aparte merecerían las duchas o más bien su funcionamiento. Confieso que he estado en muchos hoteles en toda mi vida y no he conocido dos grifos de ducha iguales en ninguno de ellos. Algo parecido ocurre con las camas y sus almohadas, o muy altas o muy bajas que hacen que uno se lleve de recuerdo, además de los jabones de cortesía, una contractura en el cuello.Y como éstos podríamos poner miles de ejemplos para describir que no todo es idílico cuando uno se marcha de viaje y que por muy maravilloso que sea el lugar elegido siempre tendrá que bregar con los inconvenientes que lleva consigo dejar atrás su hogar. Por eso yo, cada vez que vuelvo de un viaje me pregunto si soy más feliz cuando me marcho o cuando regreso, cuando como mi comida, me ducho en mi bañera y duermo sobre mi cama es entonces cuando me digo que "como en casa...en ninguna parte".

martes, 2 de agosto de 2011

Deshaciendo entuertos



Lo confieso, soy bastante cobarde. Bueno, más bien no soy de las que dan la cara cuando hay que darla. Esto viene de antaño, de pequeña cuando hacía alguna travesura me escondía en el momento en que algún adulto descubría mi fechoría. Lo malo es que de mayorcita sigo repitiendo este mismo patrón y cuando cometo alguna falta, meto la cabeza bajo tierra y espero temerosa a que alguien se dé cuenta de ello. Lo sé, la valentía no está entre mis virtudes, menos mal que siempre tengo a mi lado a un hidalgo caballero que vela por mi y deshace mis entuertos cuando estos ocurren...